Los Mejores Discos de 2024 (Internacional)
Seguro que en este 2024 a punto de terminar, tú también has tenido tus más y tus menos. Pero aquí estamos un año más, con la música siempre de nuestro lado, dándonos la fuerza para levantar mejor los momentos duros y pesados. Y, sobre todo, para poner la banda sonora a los momentos más bonitos del año.
En el panorama musical internacional, este será recordado como el año del triunfo definitivo de los Fontaines D.C., consolidándose como una de las bandas más importante del momento y llevando de nuevo las guitarras a lo más alto de las listas. Nuestra pasión por la banda irlandesa nos llevaría incluso a cruzar fronteras para verles en directo, cubriendo por segunda edición consecutiva el festival portugués Paredes de Coura, o volando hasta Dublín para verles jugar en casa.
También será el año en el que vimos renacer musicalmente a The Cure, quitándole las telarañas a su propia sombra y firmando un disco sobresaliente a la altura de su legado. Escuchamos también en bucle las guitarras melosas de MJ Lenderman, nos rendimos al hyperpop desafiante de Charli XCX, nos quedamos enmudecidos con las rimas por sorpresa de Kendrick Lamar y nos dejamos sorprender por propuestas de nueva hornada como las de NewDad o Been Stellar.
Como es tradición por estas páginas, aquí van, sin ranking y en riguroso orden alfabético, los 25 discos internacionales que más nos han emocionado este año, en una lista en la que se caben todos los estilos. 3, 2, 1… ¡Arriba con estos discos!

Adrianne Lenker – «Bright Future»
Mientras seguimos esperando un nuevo disco de Big Thief nos retorcemos gustosamente en el fango sonoro que nos trae en solitario su cantante y guitarrista, Adrianne Lenker. Country crudísimo, sabor a maqueta, hogueras crepitando, banjos, un sombrero en la cabeza y un rifle en la mano. Más seco que el bourbon de Kentucky (no sé si eso está seco pero suena a que sí). Solo por esa versión desnuda y vestida en papel de lija del ‘Vampire Empire’ de su banda, este disco se merece estar en esta lista. Probablemente, uno de los grandes talentos de nuestra generación.

Amyl and the Sniffers – «Cartoon Darkness»
Australia sigue siendo una mina de bandas con las guitarras por bandera. Entre ellas se encuentran Amyl and the Sniffers, probablemente uno de los mejores grupos del nuevo punk internacional. Alojados desde hace un tiempo en California, la banda liderada por la carismática Amyl Taylor ha expandido, que no suavizado, su sonido en este «Cartoon Darkness». Tal vez le falte alguno de los hits imparables de su predecesor pero se trata de un disco que gana con las escuchas y que terminan por consolidares como una obra interesante de principio a fin. Agarra una cerveza bien fría y dale al play.

Been Stellar – «Scream from New York, NY»
En el punto de encuentro entre el rock noventero, el grunge y eso que ahora llamamos post-punk, y que es un enorme cajón de sastre, se encuentran Been Stellar. Unos ingredientes muy utilizados pero que, en su justa medida y bien mezclados, dan resultados tan deliciosos como este «Scream From New York, NY». Hacía tiempo que un debut no nos calaba tan hondo y es esperanzador ver que la juventud todavía sabe conjugar elementos tan básicos y de los que todos hemos mamado para ofrecer algo, si no novedoso, de lo más disfrutable. Ojito con ellos, porque apuntan alto.

Beth Gibbons – «Lives Outgrown»
Uno de los grandes acontecimientos para los que crecimos inmersos en las brumas sonoras del «Dummy», de Portishead, ha sido la publicación de un disco en solitario de Beth Gibbons. Y, sin duda, ha cumplido las expectativas. Siempre imponente, Gibbons se eleva de nuevo a los altares del sonido apelando a algunos detalles del bautizado por aquel entonces como trip-hop y lo baña de sonidos orquestales y abundantes y elegantes arreglos. El viaje que todos estábamos esperando.
Charli XCX – «Brat»
Llevando el hyperpop a lo más alto, Charli XCX derriba cualquier prejuicio estilístico con este «Brat», provocativo desde su portada pixelada. Con una producción pluscuamperfecta, donde brillan las bases raveras y de clubbing, la voz siempre sintetizada de Charlotte Emma Aitchison sigue encandilando mientras juega a partes iguales con el descaro y la fragilidad de la cultura pop. Un álbum con tintes generacionales que deja constancia de que Charli XCX es el mejor fruto de su tiempo.
Dehd – «Poetry»
Estirando al máximo la melodía, con unas voces que se turnan, ampliando el registro y las tonalidades junto a los coros, Dehd han vuelto a hacerlo. Nos emocionan con otro disco cálido, donde las guitarras de puro indie-rock y la cadencia de la batería vuelven a mecernos con suavidad. Unas canciones que se desarrollan sensibles tanto en lo sonoro como en lo lírico, poniendo al armonía en el centro de todo. La banda de Chicago es una de las joyas de su escena y desde aquí seguimos disfrutándola.

Doechii – «Alligator Bites Never Heal»
¿Estaríamos hablando de Doechii de no ser por su paso en las últimas semanas por los Tiny Desk Concert? Tal vez no, pero el imponente recital que dieron sobre el minúsculo escenario nos ha hecho a muchos volver unos meses atrás y recuperar este «Alligator Bites Never Heal». En él nos hemos encontrado un disco de rap con mayúsculas. Graves gordos, barras finas, temas directos, letras certeras y sutil ironía.

Ducks Ltd. – «Harm’s Way»
Por aquí no faltamos otro año más a nuestra particular cita por el power-pop y el indie-rock. Canciones de guitarras y armonías cristalinas a través de las que se puede ver la cara más vitalista de la melancolía, si es que acaso tiene alguna. Ducks Ltd. son justo eso; la velocidad y el frenesí del verano, la banda sonora de esas aventuras estivales con finales dispares. Sin grandes ambiciones, y con reminiscencias a otros grupos como Rolling Blackouts C.F. o Math and Physics Club, este es uno de esos discos refrescantes en los que zambullirse de cabeza.

Father John Misty – «Mahashmashana»
Después de un debut discográfico con el que caímos a sus pies, y un segundo paso más que sólido, fuimos perdiendo el interés por Father John Misty. Un bajón al que ha puesto remedio años después con este «Mahashmashana». Una obra mayúscula, con canciones largas y elegantes, desarrollos instrumentales que las van haciendo crecer casi sin que te des cuenta y un Tillman erigiéndose como el gran crooner moderno que es. Seguramente el disco por el que será recordado cuando pasen unos años y se haga balance de su carrera.
Fontaines D.C. – «Romance»
Cada uno de los cuatro discos editados por Fontaines D.C., incluido su debut, han aparecido en nuestras listas de lo mejor del año. Nuestra fascinación por la banda de Dublín ha ido creciendo con el paso del tiempo hasta llegar a esta cuarta entrega, «Romance», con la que han roto definitivamente todos los corazones. En su propuesta se desprende un concepto alrededor del romanticismo y sus turbulencias, aunando estética y un caleidoscopio de referencias que subraya en fosforito lo mejor del rock de las últimas décadas. Todo para construir un discurso propio repleto de poética y escapar una vez más de cualquier etiqueta. Sea lo que sea, los Fontaines han hecho el disco del año, y devuelven a las guitarras a la vanguardia musical mundial. Serán nuestros favoritos por mucho tiempo.
High Vis – «Guided Tour»
No ha sido hasta esta, su tercera referencia, cuando High Vis se han situado en nuestro mapa emocional. Lo hacen con un disco trallero que se abre a su vez luminoso y melódico. Con una sutil mezcla bien repartida, a medio camino entre el hardcore y otros sonidos más “amables” como el post-punk, el combinado londinense tiene un rollo tan personal como atractivo. Nostalgia y frustración sobrevuelan unos temas con los que el próximo verano pasarán por varios festivales. Ojalá podamos verles también por algunas salas.
Jamie XX – «In Waves»
¿Qué decir a estas alturas de la película de Jamie XX? Si a principios de 2024 se confirmaba la noticia de que tendremos nueva música de The XX, mientras tanto y durante estos últimos años, el bueno de Jamie ha aprovechado para convertirse en el productor de electrónica más lúcido del momento. Tras varios singles con alma de rompepistas, su originalidad y apertura de miras en las mezclas, con quiebros que abrazan diferentes estilos y latitudes, cataliza definitivamente en este discazo. Jamie XX ha sabido entender a la perfección el espíritu de la escena clubbing, para llevarla hasta la actualidad, darle un lavado de cara y hacer que siga sonando más moderna que nunca. ¡Gracias!

Karate – «Make it Fit»
Han pasado 20 años desde que Karate publicaron su último disco pero su última gira de reunión ha sido tan fructífera que la banda ha decidido volver a pasar por el estudio de grabación. ¿El resultado? Pues ni más ni menos que el que esperábamos. 10 canciones de rock limpio y amable, finísimo, con las melodías y los riffs blueseros de Geoff Farina y la siempre reconocible base rítmica que forman Eamonn Vitt y Gavin McCarthy. «Make it Fit» es, ni más ni menos, otro disco de Karate. Perdón: otro discazo de Karate.
Kendrick Lamar – «GNX»
Old school y con más clase que un colegio. Así se destapaba el último artefacto sonoro de Kendrick Lamar, quien tras sus sonados beefs con Drake terminaba el año como lo empezó; poniendo los puntos sobre las íes y demostrando una vez más, y ya van miles, que es el mejor rapero de su generación y no hay quien le tosa. Por sorpresa y con el año ya casi visto para sentencia, soltaba este bombazo, repleto de bases añejas que suenan al hip hop clásico, al tiempo que añade referencias a la Baja California y todas esas historias de mestizaje que acaban cruzando su propia vida. Siempre confesional y crudo, aquí está de vuelta el maestro.

Kim Gordon – «The Collective»
A sus 71 años de edad, Kim Gordon es capaz de seguir sorprendiéndonos dejando claro que, tras varias décadas al frente de Sonic Youth, sigue estando a la vanguardia del sonido. «The Collective» ha sido una auténtica sorpresa. Una bofetada sonora en la que caben rock, electrónica, ambientes industriales, rap, trip-hop… Una batería de estilos agitada con gracia. A esto nos referimos cuando hablamos de seguir siendo trascendentes en la música.

King Hannah – «Big Swimmer»
Qué gusto da escuchar algo tan primitivo como una batería, una línea de bajo, una voz y unas cuantas guitarras distorsionadas. King Hannah apelan a todo ello, con unos desarrollos instrumentales que se eternizan con buen gusto y que subliman propuestas tan crudas como las de Crazy Horse. A pesar de proceder de Inglaterra, el dúo que forman Hannah Merrick y Craig Whittle es capaz de darnos un paseo por toda la tradición guitarrera norteamericana sin despeinarse.
MJ Lenderman – «Manning Fireworks»
Si ya nos flipó su anterior álbum, «Boat Songs» (2022), con este nuevo disco MJ Lenderman confirma un estado de gracia absoluto. Quitándole toda la caspa al country-rock gringo, Lenderman parece recoger el testigo de los grandes héroes del género, de ayer y de hoy, desde Bob Dylan a Kurt Vile, rejuveneciendo unos sonidos que nunca se fueron pero que últimamente parecen vivir un momento especialmente interesante. Y si ya sabíamos de sus dotes como guitar hero, tanto en su proyecto en solitario como dentro de Wednesday, en esta colección Lenderman vuelve a poner sobre la palestra algunos riffs que son pura melaza. ¡Bravísimo!
NewDad – «MADRA»
Sin peloteos, pero no podemos dejar de agradecerle al Bilbao BBK Live ponernos este año en la mirilla a NewDad. Es muy difícil dar el salto a festivales y mercados internacionales con un disco de debut y sin tener una gran discográfica detrás. La joven formación irlandesa, capitaneada por Julie Dawson, lo consigue a base de grandes canciones en este «MADRA». Con gruesas líneas de bajo o surcando las texturas más cercanas al shoegazge popero de Alvvays, quedamos totalmente enganchados a una de esas bandas a las que, desde nuestro humilde rincón, te recomendamos seguirles la pista.

Nick Cave – «Wild God»
Tras una etapa de lo más sombría, Nick Cave parece ver la luz al final del túnel. No de ese túnel al que nos acercamos al final de nuestras vidas, sino a uno que es una salida hacia un momento vital mejor, en el que seguir disfrutando de los placeres de este lugar, a veces tan ingrato. En «Wild God», su siempre enigmática figura vuelve a rodearse de sus más fieles escuderos, The Bad Seeds, para llevarnos hacia la transcendencia sonora más orquestal, épica y profunda.

Pedro the Lion – «Santa Cruz»
David Bazan no falla. Sea cual sea la aventura musical que le pone en escena, el músico norteamericano consigue siempre tocarnos la fibra. Su último movimiento ha sido como Pedro the Lion, propuesta con la que viene contándonos su vida en los últimos años. Literalmente. «Santa Cruz» es el tercer disco consecutivo en el que nos va hablando de las distintas etapas de su historia, y lo hace con otro puñado de canciones altamente emotivas, melancólicas y sentidas en su versión más pop-rockera. Cuéntanos más, David.

Peter Perrett – «The Cleansing»
Vaya segunda vida que nos está brindando Peter Perrett. Tras décadas desaparecido una vez que se puso fin a The Only Ones, el viejo músico volvió a la palestra con un más que sorprendente «How the West Was Won», con el que nos reconquistó irremediablemente. Y no acaba ahí la cosa. Unos años después llegó «Humanworld» y en este 2024 un «The Cleansing» doble, con 20 canciones y más de una hora de música en la que deja claro que quién tuvo, retuvo. Rock clásico y macarra de quilates, con las guitarras al frente y a la altura de los grandes.

The Cure – «Songs of a Lost World»
¿Su mejor disco desde «Wish»? ¿El espíritu de «Disintegration» en él? Parecen palabras mayores, pero realmente el esperadísimo regreso discográfico de The Cure es eso y mucho más. Un álbum redondo, con la mejor versión de Robert Smith y los suyos. Algo que, seamos sinceros, no esperábamos volver a escuchar jamás. No creo que nadie que ame a la banda pueda desechar estas canciones. Un viaje que empieza a oler a despedida y que es el preámbulo de una trilogía supuestamente ya grabada y una última gira definitiva. Si todo esto es de verdad un adiós, lo es a lo grande.

Waxahatchee – «Tigers Blood»
Siempre oscilando entre el folk, el country alternativo y el indie noventero, Katie Crutchfield suma más de una década de trayectoria, con un buen puñado de discos a sus espaldas. Su música siempre ha sido agradable pero a sus canciones les faltaba un pequeño empujón que las convirtiera en memorables. Con «Tigers Blood» lo ha conseguido. Un disco redondo, de melodías certeras y sin fisuras, con un sonido que sigue recurriendo a los estilos habituales pero desbordando personalidad. A sus pies.
Wunderhorse – «Midas»
Dando continuidad a su disco de presentación, Wunderhorse volvían a la carga con una segunda colección tan buena que les ha llevado a grandes festivales y a formar parte, en calidad de teloneros, de la gira de unos consagrados Fontaines D.C. El suyo será otro de esos nombres llamados a subir como la espuma dentro del consenso social melómano en los próximos años. Manejando la oscuridad y la melancolía con destreza, la banda cuenta con la característica voz de Jacob Slater, capaz de abordar desde el falsete más agudo a la gravedad precisa para abordar algunas de estas canciones.

Yard Act – «Where’s My Utopia?»
Yard Act dejaron claro con su debut, publicado hace un par de años, que no eran un grupo más de la nueva ola pop-rockera british. Con su segundo disco, este «Where’s My Utopia?» no hacen más que reafirmarse en ello. Una obra en el que las canciones se suceden sin descanso y que es todo un aquelarre de ritmos bailables, funk, rap y diversión. Imposible no romperse las caderas al ritmo de los bongos ni dejarse abducir por el deje british del fraseado de James Smith.














