Entrevista con Atención Tsunami: "Este disco es un poco un ejercicio de pesimismo esperanzado"

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"Creo que "Vltra" nos ha salido más crudo y más directo. Nos apetecía desbarroquizar un poco, quitar capismo y probar a construir las canciones sobre el ritmo, más espartanamente" (Atención Tsunami)

Atención Tsunami publicaban en este 2019 que ya se nos escapa su cuarto trabajo discográfico, un "Vltra" en el que suenan más directos y concisos que nunca, con un afán, tal vez involuntario, de agitar mentes y mover cuerpos y con la sensación de estar en su mejor momento. Para confirmarlo hemos contactado con ellos y aquí os dejamos las respuestas que dieron a nuestro cuestionario.

En “Vltra”, vuestro nuevo disco, habéis repetido con Raúl Pérez en la producción y Manuel Cabezalí masterizando. En líneas generales el sonido continúa con lo mostrado en “Silencio en la Retaguardia”. ¿Es lo que buscabais? ¿Qué diferencia para vosotros estos dos discos?

Con Raúl y Manu llevamos mucho tiempo trabajando y estamos siempre muy a gustico con ellos. Apreciamos mucho sus oídos y los apreciamos muchísimo a ellos como personas. Respecto a las diferencias entre los últimos dos discos, creo que "Vltra" nos ha salido más crudo y más directo. Nos apetecía desbarroquizar un poco, quitar capismo y probar a construir las canciones sobre el ritmo, más espartanamente. Creo que la voz y las letras también son más crudas y directas y que contribuyen a ese efecto general, o al menos a nosotros nos da esa sensación.

He leído que el anterior se gestó bastante rápido, ¿le habéis dado más vueltas a las canciones de “Vltra” o el proceso ha sido similar?

Yo creo que son sin duda los dos discos que más rápido hemos hecho, comparado con las cien mil vueltas de tuerca que le dábamos antes a todo lo que hacíamos, tanto en Atención Tsunami como en Incendios, lo cual es un avance, sin duda, y quedan más fresquitos. Puede que en este nos hayamos peleado un poco más con el ritmo y en el anterior con los arreglos, pero en general han sido procesos fluiditos, quitando lo de las letras, que siempre llego con los deberes sin hacer al estudio, pero es para mantener la tensión y la emoción grupal hasta el final.

¿Musicalmente os sentís cercanos a alguna otra propuesta musical de nuestro país? En la reseña del disco yo os emparentaba con bandas como Disciplina Atlántico o los ya extintos La Débil y Nudozurdo, pero más que por similitud en el sonido por lo que me transmite vuestra propuesta y por cómo se aleja de lo establecido. 

Todos los que citas nos gustaban y nos gustan mucho, y con Disciplina Atlántico por fin hemos compartido cartel en 2019, que ya era hora. Estamos por cierto deseando escuchar lo que están grabando ahora precisamente con Ojo (ex La Débil) y Leo de Nudozurdo. No sé si tanto musicalmente, pero espiritualmente al menos, nos sentimos afines a muchos grupos currelas y apasionados a los que admiramos, como pueden ser El Lado Oscuro de la Broca, The Secret Society, Alado Sincera o Nueva Vulcano, por citar solo algunos.

Creo que el disco tiene cierto poso pesimista y algo oscuro pero acaba con un mensaje positivo, el que proyecta el último tema, ‘Nueva Fuerza’, desde su letra hasta los que probablemente sean los sintes más luminosos de la colección. ¿Queríais dejar de manera premeditada ese mensaje en el aire?

Sí, el disco es un poco un ejercicio de pesimismo esperanzado, por darle una vuelta a aquello del “optimismo sin esperanza”, y deja una ventana abierta a la esperanza al final, como dices. “Nueva Fuerza” es una canción de amor nietzscheana (contiene fusilamientos del Zaratrustra), de amor a la vida pero en el sentido hardcore en que la defendía Nietzsche, con esa idea tan potente del eterno retorno, “sí a la vida aunque tuviera que repetirse infinitas veces, una y otra vez”. Circula un poco en dirección contraria al nihilismo softcore, tirando a escapista, que a veces destila o destilaba cierto indie patrio. Al principio se llamaba “A ninguna otra parte” (risas). Por cierto que “Fuerza nueva” era el título inicial del disco, pero tardamos un puto año en sacarlo desde que lo grabamos y entre medias se nos adelantaron unos artistas famosos (risas).

Por otra parte, me parece un álbum hecho para agitar mentes y a la vez mover los cuerpos, cómo llevando al extremo estas dos vías que ya encontrábamos en vuestras canciones anteriores ¿Cómo reacciona la gente en directo a las nuevas canciones? ‘Fluye Hiena’ es un cañonazo desquiciado que debería ser la banda sonora de “Danzad, danzad, malditos”. 

Dentro de esa premisa que nos pusimos de construir las canciones sobre el ritmo, con algunas jugamos a intentar que sonasen más o menos “convencionales” pero basándolas en patrones raros (como “Patrones”, “Esta vez”, “Radial” o “Todos con el fuego”) y con otras hicimos al revés, partimos de elementos rítmicos muy sencillos, como “Potencial”, que está hecha a partir de una sola nota de bajo sonando casi todo el rato como un martillo pilón, o la que citas de “Fluye Hiena”, que esta hecha sobre un ritmo motorik clásico, que le da un poco ese rollo rockero y kraut que en el local nos hacía mucha gracia. En directo funciona guay porque muchas veces se sube Bea de Amparito a tocarla con nosotros y con ella molamos mucho más.

Siguiendo con el cine, en ‘Astray’ vemos un guiño a “Amanece que no es poco” mientras escuchamos la voz de Arias Navarro y, si no me equivoco, algún político actual. No sé qué veis más surrealista a día de hoy, si la película de Cuerda o la actualidad que nos toca vivir. ¿Qué os inspira más a la hora de escribir letras?

En “Astray” hacen un dueto dos estrellas de la copla española, Arias Navarro y el tristemente autoinmolado Albert Rivera, diciendo “españoles” a coro. ¡No sale el Niño de Elche, pero hay colaboraciones estelares en "Vltra"! "Amanece que no es poco" es tan total que todos los futuros posibles ya están contenidos de algún modo en ella, solo hay variaciones más o menos surrealistas. Sobre las letras, pues supongo que como a casi todo el mundo, nos inspira una mezcla entre lo que nos pasa y lo que sentimos, salen de esa franja de roce cebollero entre el mundo exterior y el mundo interior en la que se juega casi todo.

“Si algo nos salva serán las mujeres” es otra de las frases que escuchamos en ‘Astray’. Que vivimos en un mundo al que le sobra testosterona creo que es algo en lo que estaremos de acuerdo pero ¿creéis que esto se traslada igualmente al mundo de la música en particular? 

Creo que es evidente que el mundo del rock y las guitarras siempre ha sido predominante, injusta y absurdamente falócrata, como casi todo lo demás. Pero creo que es objetivo también que eso está empezando a cambiar, aunque sea poco a poco, y que no hay más que ver la cantidad de grupos no maromers que están tomando al asalto escenarios y festis. Así a bote pronto y solo pensando en rock y pop: Bala, Amparito, Uniforms, Las Odio, Melenas, Cariño, Rayo, las Hinds, Pantocrátor… Cómo me flipan Pantocrátor por cierto, me parto con las letras.

En enero llegará la cuarta edición del Fosbury Fest, que organizáis vosotros mismos desde hace unos años. Contadnos cómo comenzó esta aventura y como ha ido evolucionando a lo largo de los años. ¿Os resulta más fácil o más complicado seguir con ello a día de hoy?

Pues como nos sobraba tiempo con los curros, los grupos paralelos y el sello (Récords del Mundo), decidimos hacer un festi también (risas). El Fosbury es un festi pequeñito y modesto pero hecho con mucho cariño. Es nuestra pequeñita aportación al circuito autogestionado como organizadores y, sobre todo, una celebración anual mancomunada del bravo-por-la-música y del seguir un año más haciendo cosas. También una excusa perfecta para traer a grupos amigos y admirados y a grupos a los que tenemos muchas ganas de ver en directo pero aún no vimos.

Siguiendo con el Fosbury, este año compartís cartel con The Secret Society y Retirada!, dos habituales de nuestra web. ¿Qué podéis contarnos del resto de bandas que forman su cartel? ¿Qué tiene que tener un grupo para que decidáis programarlos en el Fosbury?

A Retirada! les tenemos unas ganas locas y era imperativo que recalaran ya por Madrid. Estamos muy ilusionados con que se hayan apuntado al sarao. The Secret Society son un monumento de la escena DIY nacional y un atracón garantizado de intensidad en directo. El día anterior, el jueves 23 de enero, en Siroco tendremos a Amparito, que son un huracán fresquísimo de punk-pop; a Owl C., que acaba de grabarse un disco glorioso trufado de temazos redondos y que sacaremos en Récords del Mundo secuenciado en cuatro EPs; y a Charnego, un híbrido perruno de seny-core que sacarán su primer EP a principios de 2020 y que se estrenarán ese día en directo. ¡La cosa promete! Programamos siempre grupos muy diversos pero a los que sentimos afines de algún modo en su manera de entender la música y de practicarla. La cosa comienza con un doodle gigante (haríamos un festi de 10 días si pudiéramos) y luego las rondas internas de votaciones y las disponibilidades de los grupos van decidiendo el cartel final.

Todos los miembros del grupo participáis en diferentes proyectos, algunos incluso compartidos con la misma gente, como es el caso de Incendios. Es sorprendente la cantidad de bandas que no viven de la música, pero cuyos miembros tienen mil proyectos paralelos. Debe ser complicado compaginarlo en lo personal y no acabar desesperando. ¿Cómo lo gestionáis? 

Es cierto que es inevitable que, a medida que pasan los años y las vidas adultas se van complicando, cada vez hay que hacer más malabares para sacar el tiempo y la energía necesarios para mantener todos los proyectos vivos (los grupos, el sello, el festi, etc.), y más ahora que tenemos a Choco, guitarra de Atención Tsunami y el bueno del grupo, viviendo en Ámsterdam. Pero lo cierto y lo bello es que, más de 15 años después de empezar a tocar y a hacer cosas juntos, a todos nos sigue compensando por todo lo que nos devuelve y nos reporta y eso es la hostia. Neguentropía hasta la muerte.

Imagino también que algo de todos ellos os llevaréis a Atención Tsunami. ¿Es imposible que de alguna manera no se acaben entrelazando sus sonidos? 

En realidad te diría que funciona más bien al revés. Hubo un momento en que nos dimos cuenta de que en Atención Tsunami queríamos dar cabida a demasiadas cosas diferentes y empezamos a hacer meiosis paralelas para canalizar esas otras apetencias, venas y parafilias.

Para terminar, contadnos cuáles son los planes para 2020. ¿Seguirá todo el año activo Atención Tsunami o parareis para dar nueva vida a proyectos como Incendios?

Vamos a seguir girando con Atención Tsunami y ya hay fechas y cosillas muy interesantes en el horizonte. Pero Miguel, bajista en Atención y motor creativo de Incendios y Paracaídas, empieza a acumular mucho material nuevo también, así que buscaremos hueco pronto para darle salida en los otros proyectos. Por otro lado, Dave y Álvaro están arrancando con otro proyecto, Charnego, con gente de Biznaga y Being Berber, que sacará un EP a principios de 2020. La cosa no para vaya.

Fotografía: Luz Soria

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