Mad Cool Festival 2016 @ Caja Mágica (Madrid)

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Desde los buenos tiempos del Festimad no existía en Madrid un festival a la altura y con continuidad. Tuvimos un maravilloso año de Electric Weekend, algunos Sonisphere, un par de Summercase y algún Rock In Rio, pero ninguno de ellos prevaleció. Seguramente por eso (y por un cartel de altura y unos precios razonables, claro) la primera edición del Mad Cool ha sido tan bien recibida. Con un aforo de 40.000 personas por día parece ser que en todos ellos se rondaron los 35.000 asistentes, una cifra que, unida a la buena predisposición del actual ayuntamiento de la capital, parece poner las cosas muy fáciles para que en 2017 volvamos a disfrutar del festival en Madrid.

En líneas generales habría que destacar lo bonito de la zona al aire libre del recinto, perfectamente acondicionada y con los dos escenarios principales situados en ella. Entre ambos pasamos la gran mayoría de nuestro tiempo, con tan solo algunas visitas esporádicas a los escenarios cubiertos, situados en el interior de las pistas de la Caja Mágica. Y de ley es también decir que estos se quedaron pequeños, con aforos completos en actuaciones como las de The Strypes o Bastille y con algunos momentos de confusión entre sus estrechos pasillos. Esta situación, unida a una organización algo caótica en su primer día hicieron que fuera muchas las quejas recogidas tras la primera noche pero como rectificar es de sabios, la cúpula del festival se puso manos a la obra y subsanó con agilidad los pequeños fallos para que en los dos días restantes todo fluyera sin problemas.

Finalmente nos queda la sensación de haber disfrutado enormemente de estos tres días, con conciertos memorables, buen ambiente y un entorno perfecto. Nosotros lo tenemos claro, el año que viene allí estaremos de nuevo, y mientras esperamos las primeras noticias de Mad Cool 2017 aquí os dejamos nuestras crónicas individuales de los conciertos que más disfrutamos en esta primera edición.

The Who @ Escenario Mad Cool (16-06-2016)

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The Who son una leyenda viva que en 2014 cumplió medio siglo de historia. Para conmemorarlo, recopilaron lo mejor de su carrera en el álbum “The Who Hits 50!” y volvieron a los escenarios con su correspondiente gira. Ésta ha tenido ahora continuidad con “Back To The Who Tour 51!”, una oportunidad que el Mad Cool aprovechó para traerlos de vuelta a Madrid después de nueve años desde su último concierto en la capital.

Sin titubear, directos y a lo grande. Roger Daltrey y Pete Townshend salieron escoltados por una banda de auténtico lujo. En ella cuentan con Simon Townshend, hermano menor de Pete, a la guitarra, Pino Palladino al bajo, John Bundrick a los teclados y Zak Starkey, hijo del mismísimo Ringo Starr, haciendo todo lo posible por dignificar el espíritu del inigualable Keith Moon a la batería.

Así nos trajeron 50 años de himnos. De historia. Nadie espera a estas alturas exhibiciones enérgicas ni instrumentos destrozados contra el suelo. Basta cualquiera de los temas recopilados en esta gira para que la magia de aquellos lejanos años vuelva a golpe de guitarra y ritmo. Con ‘I Can't Explain’ comenzó un recital en el que clásicos como ‘Who Are You’, ‘The Kids are Alright’, ‘My Generation’ o ‘Baba O’Riley’ unieron a las varias generaciones congregadas ante aquellos monstruos musicales.

Con la elegancia de quién se sabe una leyenda, Daltrey jugó con el micrófono haciéndolo girar a su antojo escoltado en todo momento por un inconmensurable Pete Townshend que, aunque quizás con poco volumen para transmitir la fuerza de su guitarra en algunos momentos, dejó claro por qué es uno de los grandes de las seis cuerdas. Tampoco faltó el recuerdo a John Entwistle y Keith Moon en las imágenes que acompañaron a alguna de sus canciones y que a más de uno nos sacó la sonrisa nostálgica.

El concierto de la legendaria banda inglesa eclipsó las carencias iniciales de la primera jornada del festival. Y es que The Who han sido, son y serán, historia viva de la música. Sin ellos nada de lo que hoy entra por nuestros oídos sería igual.

Texto: Julio Ayllón

Editors @ Escenario Matusalem (16-06-2016)

Igual viendo hacía donde ha derivado la cosa es un poco osado decirlo pero creo que a mediados de la década pasada hubo cierta oleada de pop británico de lo más interesante. Grupos como Kasabian, Franz Ferdinand, Bloc Party, Kaiser Chiefs o Arctic Monkeys publicaron en esos años unos discos de debut que, con mayor o menor gracia, devolvían cierta vida musical a unas islas que parecían seguir arrastrando la herencia de Blur y Oasis con más bien poca gracia. Entre esas bandas, que por lo general y con los años se fueron diluyendo entre trabajos cada vez más mediocres (con la excepción de Arctic Monkeys) se encontraban también los que nos ocupan. Editors publicaban en 2005 “The Back Room”, un más que notable debut que bebía de las fuentes de grupos como Joy Division, a los que removía en una coctelera de pop y bailable accesibilidad. Y por pura nostalgia, y tras haberles perdido la pista con el paso de los años, me acerqué a su concierto en el Mad Cool.

Allí me encontré con un grupo que controla todos los clichés del rock de estadio a la perfección y que gozó de un sonido y una puesta en escena realmente impecables. Tanto como la voz de un Tom Smith que se gusta como maestro de ceremonias, ya sea al micrófono como al piano, siempre respaldado por la solidez instrumental de su banda. Lástima que las canciones de sus últimos discos, más cercanas a unos Coldplay ansiosos por gustar, busquen con tan poco disimulo la épica fácil a base de falsetes y sintetizadores. También que solamente ‘Munich’ sonara de aquel debut que con tanto cariño recuerdo. Aun así, no creo que ningún fan de esta última etapa del grupo saliera decepcionado de un show sólido y con un sonido notable.

Texto: Iván Díaz

Stereophonics @ Escenario Mad Cool (17-06-2016)

La banda galesa era la encargada de abrir nuestra particular ruta del viernes y lo hacía tocando aún con un sol de justicia a sus espaldas. Demostrando su jerarquía en festivales y con el buen recuerdo de su paso por el Bime Live 2015, Stereophonics exprimieron al máximo su repertorio para ofrecernos en poco menos de una hora sus mejores éxitos. Entre ellos no faltaron su reciente ‘C’est la Vie’ con el que abrieron su actuación, temas más calmados como ‘Indian Summer’, 'White Lies' o ‘Maybe Tomorrow’ y por supuesto ‘Dakota’, canción con la que pusieron la pista patas arriba y con la que echaban el cierre a un concierto muy resultón que contó con un gran sonido en todo momento.

Especialmente acertados en sus temas más eléctricos, en los que Kelly Jones y los suyos no desperdiciaron la oportunidad de levantar buenas murallas guitarreras, el directo de Stereophonics evidenció el hecho de que su propuesta musical cuenta con un público cada vez más amplio y fiel, que coreó infatigablemente todos sus temas y que quedó saciado pese al escaso tiempo del que dispusieron.

Texto: Luis Arteaga

Temples @ Escenario Matusalem (17-06-2016)

Un poco a rebufo del éxito inicial de bandas como Tame Impala saltaban a escena en 2014 los británicos Temples con un debut, “Sun Structures”, que nada tenía que envidiar al resto de bandas de ese nuevo movimiento cercano al pop más psicodélico. Desde sus canciones hasta sus pintas y pose se puede sentir la herencia de discos capitales de los 60 como el “Revolver” de The Beatles, por nombrar el más grande de todos ellos.

Programados en uno de los escenarios principales y con el sol todavía en lo alto, la propuesta de Temples quedó algo deslucida ante un público de transición que tampoco fue capaz de meterse en el universo de los ingleses, salvo tal vez en las primeras filas. Tampoco ayudó un sonido algo apagado, que sí fueron capaces de suplir a base de buenas canciones, con singles de manual como ‘Sun Structures’, ‘Mesmerise’ o la final ‘Shelter Song’, en la que cada poro respira el espíritu de los de Liverpool. Aprovecharon también para presentar algún tema nuevo de un disco previsto para este 2016 y con el que apuntan a continuar con la fórmula que tan buenos resultados les está dando. Lo esperamos con ganas. Tantos como un obligado paso del grupo por las salas de nuestro país, donde en un entorno más cercano y oscuro seguro los disfrutaremos más y mejor.

Texto: Iván Díaz

Jane's Addiction @ Escenario Mad Cool (17-06-2016)

Aplazado el concierto más de 20 minutos por un supuesto retraso en el vuelo, Perry Farrell y los suyos empezaban con mal pie su visita a la capital, más aún cuando tras la célebre introducción en latino de su disco “Ritual de lo Habitual”, el cual prometían de antemano tocar de principio a fin en directo, sonaban los primeros acordes de ‘Stop!’ y el público comenzaba de nuevo a quejarse por el bajo volumen del escenario principal, haciendo especial hincapié en la guitarra de Dave Navarro, quien tras dirigirse directamente al público de las primeras filas, solventó el problema pasados dos o tres temas. Tampoco empezó fino un Perry Farrell al que pudo escuchársele desafinar en los registros más agudos. Todo parecía el principio de una crónica desastrosa cuando tras los primeros temas de su disco fetiche, Jane's Addiction encontraban definitivamente su sonido y Farrell, ya con la garganta caliente, nos regalaba ‘Obvious’ para acabar despejando después cualquier atisbo de duda con la potente y salvaje interpretación de ‘Three Days’.

Siguiendo a lo suyo, el hipertatuado cuerpo de Navarro giraba como una peonza por el escenario demostrando todas las virtudes de un auténtico guitar hero al tiempo que Farrell, vestido elegantemente con su traje gris y su sombrero, se movía con gracilidad por las tablas mientras sus huesudos y afilados dedos sostenían el micrófono como una especie de nigromante en su propia ceremonia satánica. Dando por completado el repaso al ya mencionado álbum “Ritual de lo Habitual”, Jane's Addiction se atrevían con una versión del ‘Rebel Rebel’ de David Bowie para volver a machacarnos con ‘Just Because’ y poner el punto y final en acústico con la magistral ‘Jane Says’.

Acompañados siempre de un espectáculo de bailarinas con poca ropa, por decirlo de algún modo, y lideradas estas por la propia mujer de Farrell, ofrecieron un espectáculo que complementó a la perfección su puesta en escena. Mención aparte para el número en el que colgaban a dos bailarinas del pellejo y estas volaban como si nada por encima de nuestras cabezas. Un pasaje que rozando el gore provocó más de un mareo entre los asistentes y que acabó por desatar las críticas del sector más lánguido del indie, que no ha dudado en tildar el concierto de espectáculo sexista. Podemos concluir en que la bizarra actuación de Jane's Addiction no era para todos los públicos y desde luego su paso por el Mad Cool no dejó indiferente a nadie. Particularmente a nosotros, pese a las incidencias iniciales, acabaron conquistándonos por completo, convirtiéndose sin vacilaciones en uno de los mejores conciertos de todo el festival.

Texto: Luis Arteaga

Band of Horses @ Escenario Matusalem (17-06-2016)

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Unas horas antes de su paso por el Mad Cool, Band of Horses hacían toma de contacto con una pequeña actuación en acústico en el Corte Inglés de Callao para promocionar "Why Are You Ok", su quinto álbum de estudio recién publicado hacía tan solo una semana. Tras medirse en las distancias cortas con el público madrileño, en la pista del escenario Matusalem la cosa pintaba bien distinta y una auténtica muchedumbre esperábamos con voracidad uno de esos conciertos que se presentaban como cita ineludible dentro del cartel del festival.

El recital empezaba fuerte, tirando de temas antiguos como 'Cigarettes, Wedding Bands' o 'Weed Party'. Una fiesta que acabaron por inducirnos tras el vapuleo que nos dieron con 'Casual Party', primer corte que sonaba de su nuevo disco y con en el conseguían levantar por completo a todos los allí presentes. En cuestión de pocos minutos los norteamericanos dejaban patente que la calidad y la potencia del sonido serían unos buenos aliados para la prodigiosa voz de Ben Birdwell. No tardaron en sonar algunas de sus canciones marca de la casa como 'Laredo' o esa oda al desamor titulada 'No One's Gonna Love You', en la que Bridwell se desgarraba la garganta cantando directamente a nuestras entrañas, y convertía este en uno de los momentos culmen del concierto y tal vez de todo el festival.

Encarando ya la segunda mitad del concierto, presentaban en directo 'In A Drawer', otro de esos pildorazos que sirvieron como adelanto de su nuevo trabajo y en el que fue inevitable acordarnos de la melosa voz de J Mascis, que acompaña a la de Bridwell en el disco. Pero aún faltaba la traca final, que empezaba a prenderse con 'Is There a Ghost' y acababa por explotar del todo con 'The Funeral', dos auténticas joyas que hicieron vibrar hasta al más escéptico y que desataron el éxtasis en todos los seguidores de la banda. Echando el telón de fondo con 'The General Specific', nos devolvían el buen rollo al cuerpo después de habernos revuelto las vísceras, habernos hecho sudar, saltar, cantar y en definitiva emocionarnos con ellos. Ben Bridwell y los suyos se despedían hasta más ver de Madrid. Solo esperamos que sea más pronto que tarde y que la próxima vez podamos disfrutarlos en la intimidad de una sala.

Texto: Luis Arteaga

The Prodigy @ Escenario Mad Cool (17-06-2016)

The Prodigy fueron otro de los grandes nombres de esta primera edición del Mad Cool. Cabezas de cartel recurrentes en grandes festivales desde hace más de 20 años, los ingleses cumplieron con aquello para lo que se les trajo: hacer bailar a todo aquel que entre en su onda expansiva.

Con una trayectoria discográfica sin apenas evolución, su directo es un constante bucle de los mismos recursos una y otra vez. La fórmula ya nos la sabemos: luces epilépticas, volumen brutal (¿alguien escuchó la guitarra entre los samples y la percusión en alguna canción?), ritmos contundentes y un despliegue de energía de principio a fin sobre el escenario. Una locura personalizada en sus dos frontman, Keith Flint y Maxim Reality (a.k.a. por cada palabra un ‘fucking’), que el viernes llegó a su máximo exponente con 'Firestarter' y 'Smack My Bitch Up', y que mantuvo durante más de una hora a miles de personas bailando.

¿Que están estancados en ese sonido que les llevó al éxito en los 90? Posiblemente. ¿Que poco o nada tienen que aportar ya en un género repleto de nuevos talentos? Puede ser. Pero eso sí: son una apuesta segura para garantizar la fiesta en esas horas en las que la electrónica pide paso y la gente necesita un zarandeo para no decaer.

Texto: Julio Ayllón

The London Souls @ Escenario Matusalem (18-06-2016)

Con la tarde más calurosa de la semana sobre nosotros nos acercamos a primera hora del último día de festival al escenario Matusalem con curiosidad. Lo poco que habíamos escuchado de The London Souls nos había dejado buen sabor de boca y, aprovechando la buena tarde después de un par de días de nubes y fresco, decidimos “madrugar” para ver cómo se las gastaba en directo la dupla formada por Tash Neal y Chris St. Hilaire. Con dos discos a sus espaldas, los de New York están comenzando a hacerse notar y con conciertos como el del Mad Cool no nos extraña. No solo ofrecieron un sonido notable sino que demostraron que han sabido pasar por un filtro de actualidad a los clásicos. Increíble lo de Hilaire a la batería, despachando ritmos imposibles con soltura y gracia, y brillante también cuando, mientras lo hacía, se acercaba al micro para protagonizar algunas partes vocales. Divertidas y con muy buen gusto sonaron las canciones de sus dos discos publicados hasta el momento, dando forma a un preámbulo ideal para lo que se nos avecinaba.

Texto: Iván Díaz

Gary Clark @ Escenario Mad Cool (18-06-2016)

Arrastrando la fama de ser una de las grandes promesas del blues, Gary Clark Jr. se ganaba a pulso tocar en el escenario principal de esta primera edición del Mad Cool y congregaba ante sí una gran afluencia de público que copaba la pista, algunos de ellos ya guardando sitio para la actuación de Neil Young, tal vez la más esperada de toda la programación. Fuese como fuese el bluesman texano recibía una calurosa bienvenida y empezaba el recital con la fuerza de ‘Bright Lights’, tema tras el cual se evidenciaba una clara carencia de volumen, afectando especialmente a la voz de Gary Clark, que sonó empastada y demasiado grave durante toda su actuación. Una verdadera lástima que nos impidió disfrutar de su poderosa voz y de sus mejores matices.

Por suerte el talento del norteamericano a cargo de las seis cuerdas consigue que la guitarra hable por él y solo de esta manera llegó a emocionarnos con temas como ‘Whem My Train Pulls In’, ‘Cold Blooded’ o ‘The Healing’, con la que cerraba su paso por el Mad Cool. En ellas pudimos disfrutar de grandes desarrollos de guitarra y puro blues entre el que Gary Clark se perdía al igual que su mirada, unos gestos en los que rememoraba por momentos al coloso del género, el antológico y siempre vivo B.B. King. También tuvo tiempo para regodearse y coquetear con otros géneros como el soul de la mano de baladas tan inmensas como su ‘Our Love’. Como conclusión podríamos decir que nos quedamos con ganas de más y con la amarga sensación de que con un buen sonido tal vez este bolo se hubiese colado entre uno de los más destacados del festival.

Texto: Luis Arteaga

Neil Young @ Escenario Mad Cool (18-06-2016)

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Qué complicado es explicar con palabras el concierto de Neil Young del pasado sábado en Madrid. Mucho más fácil sería hacerlo a través de las lágrimas de esa chica que tenía a mi derecha y que no dejaron de aflorar desde el preciso momento en el que el canadiense saltó al escenario para, de manera discreta pero no distraída, sentarse al piano y encarar en solitario ‘After the Gold Rush’. Difícil contener la emoción con tan soberano arranque y casi imposible hacerlo después de que, armado con su vieja acústica y esa dolorosa armónica, despachara como segundo y punzante tema ‘Heart of Gold’. No hay mejor manera de poner a todo el festival a tus pies.

En estos tiempos de sobreinformación absoluta todo el mundo sabía ya cuál iba a ser el ritmo del concierto y, como venía ocurriendo en la gira, Young nos estrujó el corazón en el inicio a base de melancolía acústica y emotividad primitiva para ir subiendo el ritmo poco a poco y, ya con sus Promise of the Real sobre el escenario, destrozarnos a base de intensidad guitarrera e interminables vaivenes emocionales. Como ya ocurrió en su día con los Crazy Horse, parece que en esta nueva formación Young ha encajado sus excentricidades a la perfección y el grupo le sienta como un guante a sus composiciones, desde esas precisas percusiones hasta unas guitarras que danzan en la sintonía más absoluta y preciosista del mundo junto a las rasgadas cuerdas del jefe de todo esto. Saltaron a escena para encarar ‘Out On The Weekend’ después de que unos fumigadores esparcieran humo sobre el escenario en una única concesión a la puesta en escena y recordando la cruzada de Young contra Monsanto, y a partir de ahí fueron partícipes y en parte también protagonistas de la ceremonia.

Mientras daban un repaso al folk y el country de manual de temas como ‘From Hank to Hendrix’ o ‘Human Highway’ la noche fue cayendo, los doce cañones que rodeaban el escenario empezaron a iluminar la escena y la intimidad de temas como ‘Unknown Legend’ o una dolorosamente preciosa ‘Words (Between the Lines of Age)’ parecieron susurrarnos al oído, preparándonos para el posterior grito desgarrador. Nadie es capaz de estrujar y hacer retorcerse y llorar a su guitarra como Neil y una ‘Down By The River’ de más de veinte minutos nos brindó el primer éxtasis instrumental de la noche. Deliciosamente interminable y con todos y cada uno de los instrumentos llenando su terreno habría supuesto sin duda el punto álgido del concierto de no ser por una ‘Rockin’ in the Free World’ que no estaban incluyendo en sus últimos conciertos y que nos iba a dar la más grata y dulce sorpresa de la noche.  Fue con este tema, a través de Pearl Jam y su versión hace diez años en el Azkena, con el que me introduje en el mundo del canadiense y escucharla por primera vez en directo a manos de su creador y respaldado por unos músicos tan brillantes supuso para mí la más bonita cuadratura del círculo y uno de los momentos musicales más emocionantes que he vivido.

Que Neil Young es una leyenda ya lo sabíamos. Que a día de hoy es uno de los músicos vivos más trascendentes y en forma a sus 70 años lo intuíamos, y por fin lo hemos podido comprobar. No sé qué haremos cuando ya no esté entre nosotros.

Texto: Iván Díaz

Biffy Clyro @ Escenario Matusalem (18-06-2016)

¿Quién iba a decir a estos tres chavales de Kilmarnock allá a principios de siglo que más de quince años después iban a estar llenando escenarios principales de grandes festivales en un país como España? Desde “Blackened Sky”, publicado en 2002, Biffy Clyro han ido dando forma a una carrera sólida, que ha ido creciendo pasito a pasito hasta convertirlos en esa tremenda maquinaria que funciona sin fisuras en directo desde hace ya tiempo y que es capaz de facturar hits con personalidad y sinceridad. No hay fallo posible en un concierto de los escoceses, y ya son unas cuantas las veces que los hemos visto sobre el escenario.

Al Mad Cool llegaban en ese siempre extraño momento que es la transición entre discos, cuando el material que vas a publicar ya está grabado y estás deseando probarlo ante el público pero éste todavía no se ha publicado. De su inminente “Ellipsis” hemos podido escuchar ya ‘Wolves of Winter’, tema con el que abrieron el show, y ‘Animal Style’, otra de esas canciones que encaja como un guante en el repertorio del grupo y que tan bien juega las bazas de su sonido: estrofas rápidas, estribillo épico y un puente con la contundencia guitarrera por bandera. Por el contrario, los otros dos temas nuevos que presentaron nos desconcertaron e incomodaron por inofensivos, con esas baterías sintetizadas, unos juegos de voces atípicos y cierta sensación de querer agradar a un tipo de público al que parecen acercarse peligrosamente, precisamente a ese al que dieron todas las concesiones del mundo olvidándose de sus tres primeros discos en un set list en el que sí recordaron brevemente su magistral “Puzzle”. ‘Living is a Problem Because Everything Dies’ sonó como segundo balazo de la noche, dejando claro que los graves nos iban a partir el pecho, ‘Machines’ sirvió para el desfogue acústico de un Simon Neil una vez más sobresaliente en todas sus facetas, y con ‘9/15ths’ despistaron al personal con su versión más extrema y aplastante. Por lo demás, “Only Revolutions” y “Opposites” se llevaron el protagonismo en un recital en el que no faltó la hipercoreada ‘Many of Horror’, la impecable ‘Bubbles’, con un aumento de intensidad que desemboca en uno de los estribillos más mágicos de la carrera del grupo, o una sobria ‘Black Chandelier’.

Se despidieron, tras una hora que se nos pasó en un suspiro, con ‘Stingin’ Belle’, otra de esas canciones que acercan la fórmula Biffy Clyro a la más absoluta perfección y que con un final atronador prácticamente nos obligaba a echar el cierre a esta primera edición del festival.

Texto: Iván Díaz

Xoel López @ Escenario Caja Mágica (18-06-2016)

Antes de despedirnos de la Caja Mágica gastamos nuestra última bala adentrándonos por primera vez en los escenarios cubiertos del festival. En la pistas más grande de las tres que albergaban conciertos se encontraba ya sobre el escenario Xoel López cuando buscamos cobijo y descanso en sus gradas. El gallego publicó el pasado año uno de los discos nacionales que con más ganas degustamos pero hasta ahora no habíamos podido ver como defendía sus canciones en directo. Tampoco en esta ocasión tuvimos mucha oportunidad de hacerlo, ya que Xoel decidió desgranar en su set list sus numerosos discos, recordando también los publicados bajo el nombre de Deluxe. Y no nos quejamos por ello.

Así, y con brillantez, sonaron canciones como 'Reconstrucción (El Mejor Momento)', 'Ver En La Oscuridad', su celebradísima 'Que No', una muy rítmica y percusiva 'A Serea e o Mariñeiro' o la final 'De Piedras y Arena Mojada', que fusionó con su particular versión de 'Lion Sleeps Tonight' demostrando la prodigiosa voz con la que cuenta. Sorprende ver lo contundente y potente que suena en directo, respaldado por una banda de reputados músicos, como Charlie Bautista, que se situó tras los teclados, y con el buen sabor de boca que nos dejó nos despedimos, ahora sí, de esta primera edición del Mad Cool Festival.

¡Nos vemos el año que viene!

Texto: Iván Díaz
Todas las fotografías cedidas por Mad Cool Festival

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