Entrevista con Owl Captain: Intimismo al servicio de la épica

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"Posiblemente el futuro Owl sea aún más ecléctico e irá más hacia los extremos en un mismo trabajo. Habrá canciones rozando el posthardcore y otras que tiren más hacia la electrónica total" (Gonzalo Ruiz, Owl Captain)

Tras Owl Captain se encuentra Gonzalo Ruiz, miembro de bandas como Being Berber que arrancaba su carrera en solitario el pasado 2015 con el EP "Nights" y que ahora va un paso más allá con la publicación de su primer larga duración, "The Insides of Being the Owl Captain". En sus nuevas canciones, el músico malagueño combina épicos coros con momentos intimistas de sutil delicadeza instrumental transitando así un camino que va desde el folk hasta la electrónica más minimalista, pasando por melodías cercanas al emo noventero.

Para hablar de todo ello contactamos con Gonzalo y aquí os dejamos el resultado de nuestra entrevista.

Financiaste la publicación del disco mediante una exitosa campaña de crowdfunding. ¿Cómo decidiste lanzarte a ello? ¿Hubo contactos con algún sello y fue un último recurso? Hace unos años eran constantes estas campañas y no sé si es una percepción solamente mía pero últimamente me encuentro con cada vez menos.

La decisión de tirar hacia delante con el crowdfunding vino después de ver como bandas cercanas y amigas conseguían sus objetivos. El éxito de Matatigre o Being Berber, mi otra banda, fueron clave para perderle miedo y quitarme prejuicios de encima. Tampoco hubo contactos de ninguna discográfica, ni yo lo forcé. Así que si quería continuar con el proyecto y hacerlo crecer independientemente y por mi propio esfuerzo, no me quedaba otra. Quizás el fenómeno crowdfunding ahora mismo haya bajado un poco por que todo cansa y ya no es novedad como antes. O puede que fuera un babyboom de discos y coincidiéramos muchos en el mismo tiempo.

¿Cómo surgió la colaboración con los productores del disco, Ramiro Nieto y Martí Perarnau? ¿Te atrajeron por las bandas en las que tocan o por algunos trabajos anteriores de producción que hubieran realizado?

A Rams le conocí cuando ambos tocamos una fecha con Willy Tornado (que también financió su disco a través de crowdfunding) y creo que en ese momento ya conectamos muy bien. A Martí le conozco de hace tiempo, de hecho mi guitarra principal se la compré a él. Además Mucho me parece uno de los grupos más interesantes y libres dentro de la escena comercial “indie”. Dentro de las opciones que tenía en mi cabeza para este disco eran los que más se ajustaban a todas mis necesidades, y cuando empezamos a reunirnos después de enviarles las primeras demos ya quedó claro que iban a entender y ayudarme a expandir mis canciones.

Tras la grabación el álbum fue masterizado por Alan Douches y no sé si llegar a ello es tan simple como pagar la cuota necesaria para que lo haga o hubo que enseñarle las canciones para que se involucrara en el proyecto y tomara una decisión. Por otra parte, ¿por qué te fijaste en él? ¿Fue un objetivo desde el principio?

La verdad es que trabajar y contactar con él no fue nada difícil, y no sé si con otros artistas se lo piensa más. Yo le envié los temas, me dijo que le gustaban y que ‘palante’. El hecho de masterizar fuera era una forma más de alejarme y desmarcarme del resto de grupos y proyectos españoles, ya que la mayoría masterizan en los mismos tres o cuatro estudios estatales.

El disco tiene muchos coros y muy marcados que terminan dándole un aspecto muy épico a las canciones. Es curioso porque contrarrestan otra parte muy intimista que también tiene mucho peso en el álbum y casan a la perfección. No sé si buscabas mostrar estas dos vertientes de tu sonido premeditadamente.

Siempre intento componer canciones que reflejen todo el espectro de sonidos y músicas que me gustan, soy muy ecléctico musicalmente hablando y me gusta mezclar cuantas más cosas mejor e irme a los extremos. Pero para nada compongo con una idea premeditada, más bien al revés, todo sale de forma muy natural y no suelo forzar nada, aunque siempre intento probar cosas nuevas en los arreglos y también intento incorporar elementos que sean marca personal, como los coros o los finales épicos. ¡Creo que lo de los coros igual se me ha ido de las manos por que me lo esta diciendo mucha gente!

Utilizas la electrónica para engrosar algunas canciones de una manera sutil. Me da la sensación de que las bandas que empiezan incorporando estos elementos a sus temas acaban por profundizar mucho en ello, como si cada vez se engancharan más y más a la electrónica. ¿Te ves en esa situación de cara al futuro? ¿Crees que profundizarás más en estos sonidos?

Pues seguramente sí y no. Es muy fácil engancharse a la electrónica y cuanto más aprendes y descubres, más quieres incorporar en tus composiciones, pero también echas de menos dar cuatro guitarrazos bien dados. Posiblemente el futuro Owl sea aún más ecléctico e irá más hacia los extremos en un mismo trabajo. Seguramente habrá canciones rozando el posthardcore y otras que tiren más hacia la electrónica total y no haya ni guitarras.

‘UFO’ es una de mis favoritas del disco y creo que define a la perfección el álbum en general con ese comienzo acústico tan crudo, en el que escuchamos hasta el rasgueo en las cuerdas, y esa progresión hacía un final épico, con coros, vientos y una percusión muy marcada. ¿Qué nos puedes contar sobre la canción?

Es uno de los temas que marcó la dirección que iba a tomar el disco, los arreglos que iban a haber, la mezcla de sonidos acústicos con sintetizadores, cajas de ritmos, finales ultra épicos y demás. A mí me gusta mucho esta canción y es una de las que tiene mayor carga sentimental porque la compuse al poco de conocer a mi chica y es una especie de manual de instrucciones de mí mismo.

Toda la parte inicial de ‘Top of Our Lungs’ remite directamente a American Football, desde la guitarra hasta la entrada de la voz. No sé si fue premeditado y si es un grupo que esté en tu mente a la hora de hacer canciones o ha sido pura casualidad.

Todo el tema surgió a partir del riff inicial, con el que llevaba meses jugando pero no acababa de encontrarle una forma de convertirlo en canción. Este riff me recordaba a American Football y siendo 'Never Meant' una de las canciones que más he escuchado en mi vida, me pareció bonito hacer un homenaje a ese comienzo. Además me gusta incorporar ruidos y elementos extramusicales que creo que le aportan naturalidad al disco.

Otro nombre que sobrevuela el disco es el de Dallas Green y su City and Colour. Tal vez tu trayectoria puede entenderse de manera similar a la suya, pasando de tocar en grupos más cañeros a hacerlo en un proyecto tan personal. ¿Te sientes identificado?

Sin duda cuando comenzó el proyecto era una influencia musical y un ejemplo de hacer las cosas de forma diferente y seguir un camino libre. "Bring Me Your Love" es otro disco clave para mí, y además seguramente influyó bastante a la hora de tocar y afrontar las canciones. A día de hoy me sigue gustando mucho City & Colour pero la verdad es que no fue una referencia durante la grabación, más bien lo contrario, porque buscaba un poco huir del sonido folk-songwriter.

La portada del disco es también obra tuya. ¿Una manera de hacer el álbum algo todavía más personal?

Esa era la intención, aunque no te voy a engañar. Llega un punto en el que el presupuesto, por mucho crowdfunding mediante que haya, no da para más y tienes que encargarte tú mismo de las cosas.

Cierras el disco con ‘Wolves & Saints’, tema que abría tu primer EP “Nights”. ¿Una manera de conectar el principio con el final?

Correcto también, justo esa era la intención. Además, esta canción se quedó un poco a medio gas con el EP, había ideas de videoclip, lanzarlo como single y tal, que al final no se pudieron hacer. Me parecía una forma de darle una segunda vida digna.

¿Cómo de activa es la participación del resto de la banda en la composición y grabación del disco? ¿Todos los arreglos nacen de ti?

El resto de la banda me apoya y aportan sugerencias, sobre todo a la hora de trasladar las canciones al directo, pero la composición y arreglo de todos los temas los hago yo en casa con mis cacharros y mis comidas de olla.

Imagino que el objetivo para los próximos meses es tocar lo máximo posible en directo. ¿Os está resultando complicado trasladar todos los sonidos del álbum al escenario? ¿Qué formato lleváis en directo?

La verdad es que todos tocamos un poco de todo y tenemos recursos amplios para llevar el disco al directo. Logísticamente sí que es bastante más dramático llevar dos baterías, cinco sintetizadores y tal, y habrá muchos escenarios en los que nos tendremos que apretar bastante, incluso algunos en los que no cabremos. Para esas situaciones aún tenemos que ver como las afrontamos intentando perder la menor cantidad de elementos posibles.

Fotografía: Gloria Byler

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