Entrevista con Inlogic

entrevista inlogic 2015

"En este disco los instrumentos y las voces están como suenan en realidad y no lleva nada de efectos. Puede gustar o no pero nosotros estábamos en esa línea y creíamos que nos podía funcionar así y quedar más bonito" (Javier Casas, Inlogic)

Con más de diez años de carrera a sus espaldas Inlogic siguen avanzando pasito a pasito, partido a partido. Su nuevo disco, "A Través del Tiempo", se lanzó el pasado mes de noviembre y en él apuestan por el castellano como idioma por primera vez en su carrera. Sobre este nuevo momento del grupo y las experiencias vividas en los años y proyectos anteriores charlamos con Óscar Arroyo (voz y guitarra), Javier Casas (guitarra) y Alejandro Ovejero (bajo y coros).

Habéis superado ya esa barrera de los diez años como grupo. ¿Cómo veis el panorama? ¿Creéis que ha cambiado mucho desde que comenzasteis?

Óscar: Yo lo que veo es que hay muchas bandas, mucho mogollón. Pero nosotros siempre hemos ido al margen, a nuestro ritmo y haciéndolo lo mejor posible. Pero sí, yo veo un cambio sobre todo en eso, que hay mucho movimiento de bandas.

Javier: Además nosotros empezamos sin redes sociales y toda esta llegada nos la hemos comido entera. Desde Myspace hasta todo esto de ahora que ya te desborda. Nosotros hemos pegado carteles, que era nuestra forma de entender la publicidad cuando empezamos. Ahora todo pasa muy rápido y duran muy poco. Un disco sale y casi a los quince días se te ha olvidado.

La sensación que tengo es que siempre se habla de que vamos a peor, de que la gente no va a conciertos… pero al final yo lo que veo es que ocurre lo mismo que hace diez años, en aquel momento también te encontrabas conciertos vacíos. Ahora tampoco sabes qué puede funcionar y qué no por muchas redes sociales que haya y por muchas formas de mover un concierto que nos hayamos inventado.

Óscar: Sí, nunca te garantiza nada. Es verdad que cuando haces un bolo, incluso aquí en Madrid, que nosotros jugamos en casa, tampoco sabes cómo va a ir la cosa. Sabes que hay un público que siempre va a estar pero es muy variable. Tienes que estar ahí siempre. Nosotros llevamos más de diez años pero si no estás ahí día a día la gente se olvida.

 ¿Y tenéis la sensación de que esto antes no era así?

Javier: No sé, tal vez es que éramos más jóvenes y veíamos más pasión en los grupos que seguíamos.

Ove: Lo bueno de ahora es que tienes más acceso a muchas más bandas. Hace diez años a algunos grupos llegabas por conocidos y demás, ahora te metes en internet y está todo. Con Myspace hubo un boom en su día.

Óscar: A mí Myspace me encantaba porque era un contexto de una red social pero muy musical, había menos mamoneo.

Javier: Te encontrabas a mucha gente que iba a tus conciertos. Pero bueno, los tiempos cambian, esto ya ha pasado otras veces seguro y hay que adaptarse.

Es inevitable hablar del cambio de idioma en vuestro nuevo disco, “A Través del Tiempo”. ¿Cuándo surge?

Óscar: Pues componiendo, de una manera natural. Yo creo que es la única vez que no nos lo ha dicho nadie, que deberíamos cantar en castellano, y por eso ahora lo hemos hecho (risas).

¿Os lo habían dicho mucho en estos años?

Óscar: Siempre. “Joder, molais mucho pero es que no entiendo las letras”. Siempre hemos escuchado mucha música en inglés pero bueno nos apetecía ahora hablar más claro y es una experiencia más.

Es habitual lo de pasarse al castellano. Siempre ha pasado y lo raro es que ocurra al revés, pasar del castellano al inglés.

Ove: Es que es un doble esfuerzo, porque tu idioma es el castellano. Ha sido muy natural, porque Óscar vino con las canciones y lo normal es que nos hubiera resultado super extraño pero nos gustó.

Óscar: Además, ahora que recuerdo, empezamos a hacer temas en inglés por inercia y teníamos la sensación de que eran como temas de un disco anterior ya (risas).

Javier: Era un poco como aburrido.

Ove: Nos dio pereza, sí.

Óscar: Sonaba bien pero era como más de lo mismo y queríamos dar un paso más, que es lo que intentamos con cada disco.

Javier: También por el momento de nuestras vidas, que han pasado muchas cosas y el castellano servía para enlazar con un mensaje más interno.

Óscar: Con el inglés se te queda más pequeñito el mensaje.

¿Y por qué siempre se empieza con el inglés? Imagino que por las influencias musicales.

Javier: Sí. Yo escucho música en castellano pero mucha menos que en inglés. Luego la traduzco si me interesa pero nunca llegas a las entrañas. A mí por ejemplo siempre me ha encantado como transmite Antonio Vega y pienso joder, si entendiera así a Dylan lloraría (risas).

He estado leyendo entrevistas vuestras de hace bastante tiempo y comentabais también, respecto al idioma, que vuestra música en inglés podría funcionar mejor fuera de España.

Óscar: Si te soy sincero yo creo que no hemos hecho nada nunca con la intención de que pete en algún lado. Por eso estamos así (risas). Somos tremendamente honestos con lo que hacemos. Luego nos han dicho alguna vez que tenemos un punto comercial que podría funcionar pero no lo sé, ha funcionado a nuestro nivel y nosotros muy contentos.

Ove: Yo creo que no nos habría gustado tampoco a nosotros mismos el rollo que hacíamos antes con la voz en castellano, no nos habría cuadrado.

Javier: La gente que nos sigue además yo creo que lo ha entendido fácilmente el cambio.

Instrumentalmente se podría decir que sigue la línea de vuestro anterior disco, “Vasijas”. La sensación que tengo, eso sí, es que este suena más disco en conjunto, más redondo.

Óscar: Guay, porque siempre está bien escuchar una visión desde fuera.

Javier: Yo ya odio las canciones, solo me gusta tocarlas en directo (risas).

Óscar: Llevamos mucho tiempo diciendo venga, vamos a hacer un disco que tenga una coherencia, pero al final somos un grupo de canciones. Las intentamos hilar pero no es una historia entre ellas.

Tampoco me refiero a las letras, sino la sensación general que te deja el disco, en cuanto a sonido, ese último tema cerrando con los vientos… A pesar de que en “Vasijas” teníais dos temas muy claros que abrían y cerraban el disco.

Óscar: Sí, eso fue una intentona un poco fallida porque al final el resto del disco fueron temas sueltos.

Javier: Aquí la diferencia fue la producción, que la hicimos toda nosotros. Los instrumentos y las voces están como suenan en realidad y no lleva nada de efectos, ni reverb excesivo ni nada. Puede gustar o no pero nosotros estábamos en esa línea y creíamos que nos podía funcionar así y quedar más bonito.

Estuvisteis además grabándolo en una casita en un pueblo de Guadalajara. ¿Las canciones también las hicisteis allí?

Óscar: No, las llevábamos ya trabajadas. Nunca hemos sido de improvisar muchas cosas cuando vamos al estudio.

Javier: Lo bonito sería hacerlo y grabarlo allí, claro. La gente que tiene recursos para vivir de la música lo hace pero es difícil. Nosotros empezamos hace un año y medio casi a componer las canciones. Ha habido más maquetas que nunca.

En “Vasijas” sí que fue dura la grabación y mezcla ¿no?

Óscar: Por lo menos lo terminamos, porque vimos hasta la posibilidad de abandonarlo. La primera mezcla no sonaba porque no hicieron un buen trabajo y tuvimos que llevar entero el master a otro estudio, que no conocía para nada el proyecto.

Javier: Encima un estudio muy analógico, que era cojonudo para algunas cosas pero para la rapidez… Y claro, no cuentas con unos medios económicos ilimitados y veías que pasaban los días, eso sumaba y sumaba y encima no lo conseguías. Era una locura.

¿Al menos acabasteis contentos con el resultado?

Javier: Bueno, yo el otro día me lo escuché y me gustó.

Óscar: No es como lo teníamos en la cabeza pero ya te das por satisfecho.

Javier: Yo es que creo que nunca va a sonar algo exactamente como queremos.

Ove: Ni aunque te grabe Rick Rubin (risas).

Y la idea de grabar este disco vosotros y de esa manera ¿cómo surge?

Javier: Pues teníamos un amigo que suele venir con nosotros y a veces nos hace los directos pero de grabación no tenía ni idea y nada, pues poniendo oreja (risas).

Lo bueno es que hace años escuchábamos un disco mal grabado y eso no había por dónde cogerlo, ahora parece que las grabaciones son más “fáciles”.

Javier: Sí, además nos informamos de las cosas que teníamos que tener o que podríamos probar.

Ove: Hombre sí que se han pegado un curro, porque Javier y el técnicohan estado un año mirando cosas, que equipo se podría alquilar…

Javier: …haciendo pruebas de acústica, alquilando micros…

Óscar: Sí, pero no fue tan traumático.

Javier: La diferencia es que se ha hecho todo con mucho cariño y con mucho gusto.

Ove: No había taxímetro (risas).

Javier: Claro, eso sobre todo. Yo iba ahí con Javi, el técnico, y pasábamos la mañana, comíamos tranquilamente… A veces te frustrabas cuando te tirabas cinco horas grabando una acústica y luego te sonaba a mierda (risas). Pero vamos, se ha hecho todo con mucho gusto. Javi ha tenido una paciencia enorme y ha entendido el proyecto perfectamente.

Hablabais ahora de las acústicas, a mí es lo que más me ha gustado del disco, parece que los temas fluyen alrededor de ellas.

Javier: Están altitas (risas).

Óscar: Sí, al final se compone con una acústica y eso se nota.

Aun así le da mucha intensidad. A veces parece que si no hay eléctricas y distorsión no hay intensidad y yo creo que no es así. Estos temas me resultan más intensos tal vez que los de vuestros primeros discos, más eléctricos. Me viene también a la mente un grupo como Standstill, al que me da la impresión que le ha pasado lo mismo.

Óscar: A mí también. Y por todo lo que lleva la canción. No porque metas una distorsión el tema va a coger presencia.

Otra cosa que me resulta curiosa en cuanto a las acústicas es que siempre que están presentes se tiende a etiquetar la música como “folk”. También lo he leído refiriéndose a vosotros.

Óscar: Ahí tenemos parte de culpa porque siempre hemos puesto nosotros mismos como referencia el folk americano.

Javier: El folk rock americano. Aunque igual este disco es el menos folk rock en realidad.

Yo leo folk y lo primero que me viene a la cabeza es la primera etapa de Dylan.

Javier: Claro, es otro tipo de folk.

Es como la psicodelia, ahora parece que todo es psicodelia y garaje.

Óscar: Nosotros psicodélicos no somos (risas). Pero bueno yo si me identifico con lo del folk rock y que sirva para que te puedas ubicar un poco.

Hicisteis algún concierto hace poco recordando vuestros primeros discos, ¿cómo os sentís respecto a esos temas, tan diferentes a lo que hacéis ahora?

Javier: Por un lado te lo pasas muy bien, pero no aguantaríamos una gira tocandolos, acabaríamos destrozados (risas).

Óscar: Nos vamos a despedir de nuestra carrera sacando otro disco así, como los primeros (risas). Lo digo medio en broma, medio en serio. A mí en el fondo me gustaría hacer otro disco tan cañero.

¿No tocáis ya temas de aquella etapa en vuestros directos?

Óscar: Es difícil que encaje. Alguna vez lo hemos intentado.

Ove: Hemos adaptado alguno a los acústicos…

Javier: Pero ahora ya lo vemos muy raro. Es inviable. Además te aburres siempre de tocar lo mismo también.

También sacasteis un disco doble, “Points of View”, en 2011. Lo nuevo es mucho más concreto, 35 minutos de música. A día de hoy parece imposible mantener al oyente atento a un disco doble ¿no?

Óscar: Así nos va (risas).

Ove: En su día fue también porque teníamos temas cañeros y temas tranquilos y dijimos pues lo grabamos todos.

¿Funcionó como de transición entre vuestra primera etapa y esta?

Javier: Yo creo que sí.

Ove: Tampoco sabíamos lo que iba a pasar después. Teníamos unos temas acústicos que nos molaban y decidimos grabarlos. De hecho a mí me gusta más el disco acústico que el eléctrico.

Óscar: Y a mí. El eléctrico está igual un pelín forzado.

Javier: Lo hicimos con mucho cariño. Está grabado en directo el acústico.

Hace poco presentasteis “A Través del Tiempo” en Caracol, ¿qué tal fue la presentación en casa?

Javier: Muy bien, fue un reencuentro.

Y en 2016 tenéis ya unas cuantas fechas más confirmadas.

Javier: Ahora a girar todo lo que se pueda. A ver si van saliendo cosas.

¿En festivales veis difícil entrar?

Javier: Yo ya ni lo pienso (risas). Ojala.

Óscar: Es una baza que no contemplamos mucho. Solemos tocar en salas, garitos, donde se pueda. Pero vamos, nos gusta tocar en cualquier lado. Tampoco somos de quejarnos, lo que salga es porque tendrá que salir y lo que no, es que no es para nosotros.

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