El Último Vecino @ Independance (Madrid) 12-10-2019

ultimo-vecino-conciertos-madrid

En un día señalado para la épica con sus correspondientes desfiles, banderas y farolas, El Último Vecino volvían a la capital para cerrar por todo lo alto un periodo creativo que se extiende ya más de tres años. Aunque por el camino editasen su EP, "Parte Primera", las canciones de su segundo larga duración, "Voces", merecían un homenaje final antes de cerrar esa etapa discográfica y entrar al estudio a grabar un nuevo álbum. Una noche que se antojaba especial desde su planteamiento y que empezaba sobreponiéndose a un chaparrón otoñal con tintes de diluvio universal, que no hacía sino agrandar aún más la gesta. Agradeciendo a su público el cariño por todos estos años, Gerard Alegre y los suyos subían a las tablas dispuestos a repasar la melancolía; la que preside sus letras y, como no, la del paso del tiempo.

Es indudable que muchas cosas han cambiado en estos años. Para empezar un relevo generacional que se manifestaba en las primeras filas, dejando claro que el mensaje de El Último Vecino ha conseguido conectar también con el público más joven, tal vez también influido por un cambio de sonido que poco a poco fue coqueteando con los ritmos del trap y que no ha tenido miedo a la transformación. Lo que vendrá a continuación de esta fase es difícil de predecir, más allá de que las coordenadas melódicas de su directo siguen intactas. Todo lo que tocan acaba sonando a ellos, sobre todo en las distancias cortas, donde las canciones adquieren brillo y se afinan al tono del synth pop. No tardaban en mezclar pasado y presente con ese temazo de nueva hornada titulado 'Un Secreto Mal Guardado', que se entroncan a la perfección al universo del grupo y que pese a su juventud es ya uno de los himnos más coreados de toda su patria musical.

Karaoke colectivo que infectaba cada canción desde los primeros acordes. Mención aparte para esa larga colección de hits compuesta entre otros por 'Tu Casa Nueva', 'Una Especie de Costumbre', 'La Noche Interminable', 'Antes de Conocerme' o 'Mi Amiga Salvaje'. Un ristra de canciones magnéticas, retorcidas y a la vez bailables que convertían la pista en un auténtico hervidero. Una audiencia entregada que movía el cuerpo al ritmo de un incansable Alegre, que con sus pintas de pura raza cañí, ejercía el rol de maestro de ceremonias. No faltaban las dedicatorias a sus fieles ni tampoco a la catedral de Notre Dame con su correspondiente latigazo político. Tampoco lo hicieron las reminiscencias a sus primeros pasos con cortes tan monumentales como 'Un Sueño Terrible' o una 'Culebra, Columna y Estatua' que ganaba negrura y punch en directo. Anunciado de antemano que se despedirían sin caer en la pantomima de los bises, El Último Vecino cerraba este concierto con una posterior pinchada de discos sobre el escenario para alargar la fiesta. Ojalá que lo nuevo que esté por llegar siga manteniendo la esencia de esta etapa tan merecidamente celebrada.

El Último Vecino

Sobre el Autor

Luis Arteaga
Luis Arteaga

Todavía te debo una disculpa, no te devolví el cuchillo nunca.

Artículos relacionados

Deja tu comentario

Su dirección de email no será publicada. Campos obligatorios *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.