At the Drive-In + Le Butcherettes @ Sala Razzmatazz (Barcelona) 10-04-2016

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Es difícil decir (y muy atrevido juzgar) si la reunión de un grupo es o deja de ser sincera. De lo que no cabe duda viendo las imágenes de los conciertos que ofreció en 2012 la formación original de At the Drive-In es de que lo que parecía reinar entre ellos por aquel entonces era el tedio. Cuatro años después el seminal grupo de post hardcore que se inmoló a principios de siglo inició una nueva resurrección que les llevó el pasado domingo a llenar el Razzmatazz de Barcelona. Por el camino se quedó a última hora Jim Ward, guitarrista original de la formación que fue sustituido por Keeley Davis, ex Engine Down y también compañero de la base rítmica de At the Drive-In en Sparta, y por suerte también el tedio del que hablábamos. Hipermotivados desde el primer segundo, no faltaron esta vez los característicos bailes y movimientos al micro de Cedric Bixler-Zabala, un torbellino que escala amplificadores, se arrastra por el suelo y navega sobre el público mientras se desgañita en ese peculiar y personal registro que nunca abandona. Y a las voces estuvo respaldado además a la perfección por los coros de Keeley y de su inseparable escudero, un Omar Rodríguez-López que se llevó a su terreno las canciones cuando quiso, aportando, como un pequeño Hendrix, el punto más progresivo desde su guitarra e incluso posando sobre nosotros la alargada sombra de The Mars Volta.

Obviando totalmente aquel descafeinado debut que llevó por título “Acrobatic Tenement”, centraron su set en “Relationship of Command”, un disco imprescindible para entender la historia del hardcore en las dos últimas décadas. De la misma forma que arranca éste, con las maracas iniciales de ‘Arcarsenal’, abrieron la noche, y con las siguientes ‘Pattern Against User’ y ‘Sleepwalk Capsules’ dejaron claro varias cosas: la primera que el sonido iba a ser mejorable durante toda la velada, la segunda que su actitud en el escenario y la entrega del público abajo iban a contrarrestar cualquier factor negativo. Coreadas y celebradas de principio a fin fueron ‘Quarantined’, una inspiradísima ‘Enfilade’ o los respiros melódicos que aportaron ‘Invalid Litter Dept.’ o una ‘Napoleon Solo’ que supuso la obligada visita a “In/Casino/Out” y a la que dotaron de mayor potencia y agresividad en directo. Tras ésta y con Cedric agradeciendo a todo su equipo e incluso recordando al sello BCore y al grupo Aina, con quienes compartieron escenario en su anterior visita a Barcelona, lanzaron los compases iniciales de la obligatoria ‘One Armed Scissor’, seguramente el tema que les puso definitivamente en el mapa hace 16 años y por cuyo estribillo muchos estaban allí el pasado domingo. Con ella cumplieron las expectativas finales pero no habría estado de más un breve bis que les hubiera llevado a superar los escasos 70 minutos de actuación.

Para hacer algo más extensa la velada contaron en toda la gira con unos invitados de auténtico lujo. Le Butcherettes apuntalaron previamente la sala con sonido rockero y una actitud punk manifestada por la imparable Teri Gender Bender. Amiga y colaboradora habitual de Omar, la mexicana se lo puso difícil a Cedric con sus constantes y espasmódicos bailes y tampoco dudó en lanzarse sobre el público, tirar sus zapatos, o incluso plantar en mitad del escenario una enorme escalera que intentó levantar con la boca. Tanto espectáculo visual tal vez terminó por desvirtuar un tanto su música (a pesar de que contaba con un espectacular batería y un tercer músico que alternaba guitarras, bajos y teclados con una soltura brillante) pero joder, qué show tan divertido.

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