The Afghan Whigs @ Sala Apolo (Barcelona) 21-02-2015

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Han sido años de magníficas noticias para los seguidores de The Afghan Whigs. Primero su vuelta a los escenarios por sorpresa en 2012. Después, a principios del año pasado, y gracias al mismísimo Bob Odenkirk, nos enteramos de que estaban grabando lo que sería su "Do To The Beast", un nuevo disco tras 16 años de sequía y para muchos uno de los destacados del 2014. Y hace sólo unos meses, el anuncio de la gira europea que cerrarían con el concierto del pasado sábado en Barcelona, cita a la que no podíamos faltar.

Es difícil describir con palabras lo que se vivió en la Sala Apolo. Las expectativas eran altas y muchas más las ganas de ver a un grupo que, como alguien escribió muy acertadamente, debió reinar. Dulli y los suyos demostraron por qué siguen siendo atemporales y esa gran banda sin reglas que quedó fuera de cualquier etiqueta tiempo atrás. En un setlist en el que predominaron los temas de su último disco, éstos se entrelazaron a la perfección con los clásicos y un buen puñado de versiones que los norteamericanos hicieron suyas en la hora y media que duró la velada.

“Do To The Beast” no desmerece ante lo mejor de la discografía de los de Ohio, pero es en directo cuando sus canciones se vuelven sobresalientes. Con la voz de un Greg Dulli a un nivel colosal, 'Matamoros', 'The Lottery', 'Royal Cream' o 'I am Fire' se codearon sin complejos con las clásicas 'Fountain and Fairfax' o 'Somethin' Hot'. Bien a modo de intro para algún otro tema, de pequeño guiño o como una pieza más del setlist, las covers de 'Heaven on Their Minds' de Andrew Lloyd Webber, 'Morning Theft' de Jeff Buckley, 'Getting Better' de The Beatles, 'Roadhouse Blues' de The Doors y 'Coffee' de Sylvan Esso, fueron tomadas como propias por la banda de una manera magistral.

Dulli, escoltado por unos músicos impecables durante todo el concierto (de los que tan solo John Curley sobrevive de la formación original tras la salida el año pasado de Rick McCollum), no dió tregua en mitad de un torbellino emocional que nos regaló momentos inolvidables. El tándem formado por 'Debonair' y 'Algiers', tocadas casi sin respiro, nos dejó noqueados. Una mezcla de crudeza, fuerza y elegancia que también se plasmó cuando 'Gentleman' nos llevó de nuevo veinte años atrás para dejarnos la garganta cantando. También difícil de olvidar será el momento en el que Dulli se sentó tras el teclado para interpretar 'Morning Theft' de Jeff Buckley como intro para 'It Kills' y, por si quedaba alguien entero, fulminarnos con 'Can Rova'. Y se despideron no sin antes desgarrarse la voz con 'Summer's Kiss' y recordar a The Twilight Singers con 'Teenage Wristband', momento tras el cual  'Across 110th Street' de Bobby Womack y su magnífica 'Faded' se hicieron una para poner punto y final a un concierto perfecto.

Los que estuvimos allí no olvidaremos fácilmente esa noche. Con el escenario ya vacío y sin el oscuro ambiente que dominó todo el concierto fuimos muchos los que buscamos un gesto cómplice de algún otro asistente que nos confirmara que aquello había sido real. Un concierto para enmarcar, de los que se guardan entre los mejores de una vida. Unos músicos impecables, un sonido que rozó la perfección y, sobre todo, un frontman que desborda elegancia, un superviviente de esa especie en extinción, de presencia imponente, capaz de tenerte a su merced de principio a fin. Y es que si hablamos de The Afghan Whigs hablamos de Greg Dulli.

Texto: Julio Ayllón

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1 Comment

  1. Andrés Derrick 28/02/2015 at 8:31 am

    Tremenda noche.

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