Primal Scream @ Sala La Riviera (Madrid) 12-06-207

primal scream cronica la riviera

A pesar del ambiente un tanto desangelado que presentaba La Riviera a primera hora de la tarde Holy Bouncer saltaron al escenario a disfrutar. El joven grupo de Barcelona había sido elegido como telonero de las dos fechas en la península de Primal Scream y una vez vista su actuación pocas bandas mejores se me ocurren para hacer lo propio. Con un muy buen sonido (algo poco habitual para teloneros en salas grandes) conquistaron a los más madrugadores con una propuesta que bebe de la psicodelia más moderna pero con un ojo puesto en los 70 gracias, en gran medida, a la potente voz con la que cuentan. Siempre respaldada por los armónicos coros del resto del grupo se alzó imponente y dio color a unas canciones por las que muchos estarían babeando de haber salido estas de un local de ensayo británico o incluso australiano. No les pierdan la pista a estos Holy Bouncer.

Tras ellos la sala fue tomando color y a pesar de permanecer toda la noche a medio gas, los fans de Primal Scream cogieron rápido posiciones. Un público adulto dispuesto a celebrar la nostalgia junto a quienes en los 90 firmaron algunos de los discos más brillantes en lo que a mezclar ritmos bailables con el mejor rock se refiere y que tenían aquí una nueva oportunidad de hacerlo tras la cancelación de su concierto en el pasado Azkena Rock Festival. Seguramente no esté en su mejor forma física pero el bueno de Bobby Gillespie volvió a moverse por el escenario cual diva del rock y clavó sus partes vocales mientras se mordía los carrillos y nos regalaba alguna de sus más sinceras sonrisas cuando era aclamado por el público. Los escoceses llegaban con un nuevo disco bajo el brazo, un prescindible álbum del que solo sonaron dos canciones y que dejaron de lado para abrir su saco de hits, que no son pocos, y desgranarlos durante la escasa hora y cuarto que duró su actuación.

Arrancaron fuerte con una ‘Swastika Eyes’ bastante más rockera que en su versión de estudio y a pesar de mostrar cierta apatía en los primeros momentos de actuación fueron poco a poco calentándose tanto en lo escénico como en lo sonoro. Fue ‘Jailbird’ la canción con la que empezaron a conectar con el público y tras ella una festiva ‘It’s Alright, It’s Ok’ puso definitivamente a las primeras filas a bailar. Una pena que tras ella una algo sosa ‘Star’ desluciera entre los dos únicos temas de su “Chaosmosis” interpretados en la noche pero nada que no pudiera levantar la sublime ‘Loaded’. Celebración del rock más triposo, maracas al cielo y dedicatoria para Cristiano Ronaldo entre sonrisas pícaras de Gillespie. Tras ella, una ‘Country Girl’ invocada puño en alto y ‘Rocks’ cerraron un tridente infalible con el que se despidieron cuando precisamente más caliente estaba el público.

Volvieron para recordar su lejano segundo disco con una emotiva ‘I’m Losing More Than I’ll Ever Have’ que funcionó sorprendentemente bien a pesar de que el público demandaba fiesta y que demostró el buen estado vocal de Bobby. Con ella dieron paso al fin definitivo de la velada con la imprescindible ‘Movin’ on Up’, a la que siguió un segundo bis improvisado, y un tanto descafeinado ya, con ‘Come Together’ como protagonista.

Sobre el Autor

Artículos relacionados

Deja tu comentario

Su dirección de email no será publicada. Campos obligatorios *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.