La Plata @ Sala Copérnico (Madrid) 17-01-2026
Llevamos ya cerca de una década en la que el post-punk, y todo lo que se mueve por esas líneas de sombras, se asentó de manera marcada en Valencia y alrededores, dando lugar a una de las escenas musicales más interesantes de nuestra geografía. De allí han salido y siguen saliendo bandas con un especial gusto por los bajos profundos y los sintetizadores. De todo ellos, La Plata ha sido la punta de lanza de muchas otras cosas. Un grupo que hace años daba un giro radical a su sonido para adelantarse a todo lo que vendría después. Y no solo en el ámbito del post-punk. Parece que ellos ya estaban ahí cuando los ritmos del hyper-pop comenzaban a colarse con fuerza en todas las listas.
Referentes absolutos de esta nueva ola, La Plata volvía a editar el pasado año uno de los mejores álbumes del 2025. Un disco que se torna aún más electrónico que los anteriores, con momentos cercanos incluso al breakbeat más rebajado. Siempre conservando esa capa nostálgica de las reverbs y de unas letras a medio camino entre la melancolía y el nihilismo de exprimir la juventud hasta dejar solo la cáscara. Canciones que tendríamos la oportunidad de disfrutarlas en sala a su paso por la Copérnico de Madrid.

Este sería un concierto a dos velocidades, de menos a más. La formación valenciana engarzaba un setlist en el que decidían dejar casi toda la traca para el final. Con un inicio en el que costó algunos minutos encontrar el ajuste de sonido perfecto, temas de cadencia seductora como ‘La vida real’ nos empezaban a meter en el universo sonoro de La Plata. Un directo con una puesta en escena a base de láseres y mucha bruma, que hacía más fácil entrar en el trance que propone la banda.
Alternando las voces entre Diego Escriche y María Gea, las texturas más etéreas de temas como ‘Volar’ se mezclaban con los pasajes más guitarreros de cortes como ‘Arderemos’, con sus correspondientes pogos. Aunque la mayor catarsis de al noche se viviría en la mascletà final. ‘Brillando siempre’ subía las pulsaciones con esos mantras a modo de estribillo, para abrazar la resaca emocional en la magistral ‘Música infinita’, que bien podría cerrar una noche de after.

Y metiendo aún más pólvora, una ristra de bombazos anunciaba el principio del final. ‘Cerca de ti’ es una de las canciones que mejor condensa el espíritu de esta banda y era recibida como un hit generacional. Qué decir de ‘Un atasco’ o ‘Esta ciudad’, dos canciones que en Madrid podrían ser himnos municipales. Aunque de todos los temas incontestables que tienen La Plata, ‘Ángel gris’ y ‘Me voy’ son seguramente mis dos cortes favoritos. Sentimientos difícilmente explicables, entre la nostalgia y la anestesia necesaria para seguir adelante. Un final épico para un concierto que por momentos caería en el letargo pero que levantó el vuelo al final, ofreciendo un espectáculo de pura pirotecnia emocional.





