Greg Dulli @ Teatro Barceló (Madrid) 25-02-2016

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Hace casi exactamente un año disfrutábamos de un espectáculo difícil de plasmar con palabras. El regreso de The Afghan Whigs a nuestros escenarios fue por todo lo alto y con un disco tan enorme como “Do To The Beast” (uno a la altura de sus mejores obras) conquistaron la sala Apolo de Barcelona mostrándose como una banda totalmente engrasada por la que no parecían haber pasado los años. Gran parte del protagonismo esa noche se lo llevó, como no podía ser de otra manera, la figura de Greg Dulli. El cantante y alma principal del grupo estuvo imponente en presencia y voz y cuando se confirmó la gira bajo su propio nombre para este comienzo de año nos sentimos impulsivamente obligados a no perdérnoslo.

En este caso fue en su visita al Teatro Barceló de Madrid donde nos acercamos a pasar “una noche con Greg Dulli”, como rezaba el eslogan de su gira Europea. Con él y con algunos músicos más que le acompañaron dando forma a un formato semiacústico que, sinceramente, no terminó de cuajar. La falta de batería hacía que el sonido perdiera empaque en bastantes momentos, en los que la intensidad comenzaba a subir paulatinamente pero nunca terminaba de estallar. Tampoco ayudaba una extremadamente apagada guitarra de Dave Rosser, escudero de Dulli también en los últimos Afghan, ni un bajo en segundo plano. Más inspirados estuvieron el violinista, que si aportó algunos momentos de magia al show, y un Manuel Agnelli, líder de los italianos Afterhours, con sus esporádicas apariciones al teclado.

Dicho esto no todo fue negativo la noche del pasado jueves, ni mucho menos. Y es que Greg Dulli se bastó y sobró el solo para emocionarnos y darnos otro recital de saber estar sobre el escenario. Con un chorro de voz que confirma lo que ya vimos el pasado año nos hipnotizó desde la guitarra o tras sus teclados repasando con firmeza gran parte de su carrera. Desde unos Afghan Whigs con los que puso el énfasis en su último disco hasta su discreto álbum en solitario, pasando por los imprescindibles The Twilight Singers y ofreciendo unas cuantas versiones, como es habitual en cualquier concierto en el que se sitúe frente al micro. Entre ellas destacó una emotiva y coreada ‘Modern Love’, homenaje a Bowie con el que cerró la noche solo en el escenario. Antes, nos regaló momentos para el recuerdo, como la inicial ‘If I Were Going’, acompañado tan solo de Rosser, la preciosa ‘It Kills’, una ‘Can Rova’ desde detrás de los teclados o esa ‘Summer’s Kiss’ en la que consiguió acercarse a la intensidad de su original. También lo hizo en ‘Forty Dollars’, una de las más celebradas de la noche, o en una ‘Number Nine’ en la que echamos de menos el vozarrón de Lanegan, interpretado aquí entre Rosser y el propio Dulli.

No fue perfecto y estuvo lejos de lo que vivimos hace un año pero las cosas como son, siempre es un placer ver a Greg Dulli sobre el escenario. Presencia y clase a raudales. ¿Para cuándo la próxima?

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