Festival Interestelar @ Sala Barts (Barcelona) 26-02-2016

cronica festival interestelar

Bonito viaje por las galaxias de la psicodelia y el garaje roquista el que nos brindó el pasado viernes la primera edición del Festival Interestelar. Confeccionado a base de lo mejorcito de la ciudad de Barcelona en la materia, en la sala Barts (bonita y sonando fantásticamente bien, cierto es. Estos de la SGAE se han dejado buenos cuartos en ella) pudimos gozar de varios acercamientos a los sonidos del rock más subterráneo; empezando por la sedante psicodelia a lo costa oeste yanqui de Celestial Bums, joven grupo que con apenas unas pocas referencias publicadas promete buenas cosas visto su concierto, y continuando con el acideo rugoso y tremendamente trancero de Shinkiro, trío que presentaron su primer álbum, “Ceremonial Ride”, y que hipnotizaron al personal tal como lo hicieron los Opatov, cuarteto al que he visto varias veces ya de tú a tú y qué os voy a contar, su combinación de onirismo y lacerante guitarreo siempre me deja agustísimo. Todos ellos nos dejaron bien preparados para la descarga de la facción punk garajera del festival.

Se inició con el show de los renacidos Critters, gamberro quinteto barcelonés muy amigo del rocanrol y el guarreo soulero que ha vuelto a los escenarios tras una buena temporada de paréntesis, y que presentaron con garra e intensidad su primer LP, “Fuegote”. Intensidad que como era de esperar fue avivada por los Tokyo Sex Destruction, cuarteto que tiene ya el culo bien pelado en la carretera y que nunca defrauda a los amigos del fuego roquero. Esta gente sabe cómo liarla en un santiamén, y con su nueva formación (de la que forma parte Titi ex Aina a la guitarra y que, albricias, sigue teniendo el mismo pelazo que cuando tocaba en el mítico grupo hardcoreta barcelonés) continúan siendo una apuesta segura en lo que concierne a servirnos eléctricas descargas de punk n’soul. Y finalizando la fiesta -ojalá hayan más ediciones porque lo pasamos pirata- un grupo por el que hace ya unos cuantos años que siento un amor irrefrenable, Capsula. Presentando en primicia unas cuantas canciones del que será su nuevo trabajo, “Santa Rosa” (y que suenan bastante bien aunque habrá que esperar a degustarlas con calma), el trío afincado en Bilbao nos hizo explosionar a base de desbocado psych rock, ardiente y peligroso. Como siempre suelen hacer. Esta gente no sabe dar un concierto tirando a normalito, siempre lo dan todo y saben perfectamente cómo hacer que salgas de la sala donde han tocado diciendo eso de “esta gente lo peta nens”.

Texto: Andrés Derrick

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