Ferran Palau – «Plora Aquí» (2024)
Aunque tal vez de manera no intencionada, “Joia” llegaba a finales de 2021 por sorpresa para cerrar una etapa en la música de Ferran Palau. Una que se abrió en 2018 con “Blanc” y al que siguieron “Kevin” y “Parc” para dar forma a un mundo sonoro, estético y visual que nos dio muchas alegrías pero al que, tarde o temprano, había que dejar atrás. Más si eres una mente inquieta, como la de Palau, poco dada al conformismo. Después de aquel “Joia”, tan desnudo y crudo, el músico catalán se reinventa de la mano de sus habituales Jordi Matas y Joan Pons pero estrechando también ahora la del Sr. Chen, productor más cercano al hip-hop que pone la guinda a esta nueva aventura bautizada como “Plora Aquí”.
Y, sin ser esto un disco de rap, ni mucho menos, los habituales fraseos doblados de Palau vuelan más libres que nunca sobre un manto de baterías secas, líneas de bajo siempre a tope de groove, coros, guitarras acústicas, luminosos detalles electrónicos y sonidos de la naturaleza. Puro realismo mágico hecho canciones y que conecta a la perfección con el anterior universo del autor en temas como ‘Avui’ pero que da pasos adelante con el tropicalismo desnudo de ‘S’estenen Flors’, el breve coqueteo con la bossa nova de la instrumental ‘Dinosaures’ o el country en el inicio de una ‘120’ de sabrosísima guitarra final.
Imposible no rendirse ante la belleza cotidiana de ‘M’encanta’ y su ritmo trotón, del estribillo para bailar despacio de ‘Aqui no hi ha truc’, del folk-pop más convencional de ‘Un Segon’ o de esa ‘Fil d’or’ realmente mágica, en la que parece que Bon Iver se ha reclutado a los pies de Montserrat para componer nuevas canciones. Y todo ello viene acompañado por una propuesta estética que protagonizan esta vez Snif y Smosly, dos monstruos que remiten a ese cine clásico de los 80 y 90 en el que personajes ajenos a nuestro mundo entran él con diversas y, casi siempre, catastróficas pero emotivas consecuencias. Una historia reflejada aquí en un cortometraje de ocho minutos que termina de redondear una obra mayúscula.





