[Actualidad] Yawners - "Just Calm Down" (2019)

discos-yawners-just-calm-downTan solo un par de adelantos bastaron para que el debut en larga duración de Yawners se convirtiese en uno de los discos que esperábamos con más ansia. Cuando por fin cayó en nuestras manos y lo escuchamos completo la sensación fue aún más emocionante. El dúo formado por Elena Nieto y Martín Muñoz suenan con la contundencia de una banda mucho más amplia, yendo a el grano con cortes directos que recuerdan a algunas de las mejores esencias del power pop y el punk pop de los 90. Tirando de estribillos y melodías pegadizas, este “Just Calm Down” se descubre rebosante de garra y energía. Y después de comprobar su demoledora puesta en escena en el pasado Festival Tomavistas, con menos motivo podíamos dejar de reseñar esta colección repleta de hits para cantar puño en alto.

Desde su arranque con ‘The Friend Song’ sacan a relucir ese espíritu juvenil lleno de urgencia que se contagia a la primera escucha. Canciones convertidas en tirabuzones siempre ascendentes, puro nervio que se desata en ‘Right or Wrong’, o esa atmósfera que revienta en mil pedazos en ‘Arco Iris’, en las que nos recuerdan a la parte más punk y melódica de los primeros Sum 41 o Blink-182. Con más nostalgia pero siempre con ímpetu sueltan ‘A Funny Laugh’, la monumental ’Please, Please, Please’ o las más oscuras y distorsionadas ‘Forgiveness’ y ‘See You, See Me’. Mención aparte merece la melancolía vitalista de ‘I’m Not Gonna Miss You Anyway’, auténtico temón que por momentos recuerda en las guitarras a Dinosaur Jr., a The Breeders o a la faceta más cruda de Dover. Palabras mayores para hablar de un grupo que solo acaba de empezar a rodar. Un buen hacer musical que sigue sorprendiéndonos y añadiendo matices con la espontánea ‘La Escalera’, única canción en castellano que sirve para dejar claro que, más allá del idioma utilizado, la melodía siempre será lenguaje universal. También lo es la frescura que imprimen en ‘Seaweed’, un tema que grabaron hace dos años y que les abriría las puertas de La Castanya y los oídos de todos aquellos que se atrevan a escucharla. Posiblemente uno de los hits más redondos de este álbum, en el que las guitarras afiladas de Elena y la batería de Martín no pierden un ápice del arrojo especial de los primeros pasos. En definitiva, 32 minutos de velocidad y energía para protagonizar el que sin duda ha sido uno de los descubrimientos musicales más ilusionantes del año.

Sobre el Autor

Luis Arteaga
Luis Arteaga

Todavía te debo una disculpa, no te devolví el cuchillo nunca.

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