[Actualidad] Band of Horses - "Why Are You Ok" (2016)

band of horses critica nuevo disco why are you okSin duda con el quinto disco de Band of Horses tocaba reválida. No creo que su anterior álbum, “Mirage Rock”, sea ni mucho menos un mal disco pero la sensación que me quedó con él después de esos tres primeros trabajos tan brillantes era algo agridulce. Tampoco ellos mismos quedaron muy contentos con el resultado, como se extraía de declaraciones de Ben Bridwell poco después de publicarlo y como pudimos comprobar en su reciente concierto en el Mad Cool Festival, donde repasaron todos sus discos menos éste. Sea como sea, con “Why Are You Ok” (así, sin interrogación) el grupo ha recuperado la magia con un disco que los devuelve a su mejor momento.

Para llegar a este punto Bridwell se ha asociado por primera vez con Jason Lytle como productor y el miembro de Grandaddy ha sabido canalizar a la perfección el sonido de la banda. Lejos de sobreproducir las canciones, algo que se está convirtiendo en un aparente mal endémico hoy en día, éstas quedan arropadas por un sonido cálido, en el que cada instrumento reclama su parte y los arreglos llegan en el momento y desde el lugar preciso. Clara muestra de ello es la inicial ‘Dull Times / The Moon’, dos canciones en una que a través de sus 7 minutos nos va paseando de la mano por los diferentes estadios creativos de la formación. Desde la delicadeza inicial hasta la expansión guitarrera. Y de ahí al cielo.

La primera mitad del disco es tan brillante y pegadiza que cuesta desprenderse de ella. Precisión jovial en ‘Solemn Oath’ y ‘Casual Party’ para colocarlas entre los mejores singles de su repertorio y soberana delicadeza en una ‘Hag’ que invita a volar y esa ‘In a Drawer’ que arranca con una guitarra llena de amargura y termina celebrando el más irracional amor por la música con un estribillo por el que se asoma J. Mascis de Dinosaur Jr. Si los juegos de voces de Band of Horses siempre han rozado la perfección contar en uno de ellos con Mascis los eleva más allá de la estratosfera.

A partir de aquí, y con ‘Hold On Gimme a Sec’ como explícito punto de giro (y recordando u homenajeando un tanto a esos Grandaddy que mencionábamos antes), comienza una segunda parte del disco más pausada, con predominio de esos medios tiempos que tan bien maneja el grupo. Tal vez la sobredosis de estos puede hacer que algunos puntos rocen la monotonía pero es imposible no rendirse a la belleza de temas como ‘Whatever, Wherever’ y su mágico slide, una ‘Barrel House’ arropada por los teclados o la preciosista nana final que es ‘Even Still’.

Un disco al que volver una y otra vez. Gracias por tanto.

Sobre el Autor

Artículos relacionados

Deja tu comentario

Su dirección de email no será publicada. Campos obligatorios *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.