[Actualidad] A. Savage – “Thawing Dawn” (2017)

criticas-nuevos-discos-a-savage-thawing-dawnTomando algo de distancia de la distorsión y experimentación sonora que caracterizan algunos de los discos menos accesibles de Parquet Courts, A. Savage se centra ahora en sacarle partido a ese otro lado más melódico, aventurándose a grabar un álbum de debut bajo su propia firma. De espíritu intimista y marcado transversalmente por el momento de enamoramiento que atravesaba en su vida personal, "Thawing Dawn" no es ni mucho menos un disco en solitario y el bueno de Savage cuenta para su grabación con colaboradores de lujo entre los que se encuentran Jarvis Taverniere y Aaron Neven de los Woods o Jack Cooper de Ultimate Painting, con quien ya había tocado en el pasado demostrando la buena sintonía entre ambos.

Divagando casi en todo momento por los senderos del folk y el country, también recurre al magnético pedal steel de Jon Catfish Delorme, quien ya puso su magia al servicio de Woods en su último LP: "City Sun Eater in the River of Light". De esta unión de vuelta al sonido más puro de raíces americanas nace la inicial 'Buffalo Calf Road', una suerte de epopeya que homenajea lo más nativo de América: sus indios. Mención aparte merece la embarrada melodía de 'Phantom Limbo', saturada nuevamente por los arreglos de Catfish sobre los que emerge profética la voz de Savage. Y otra vez ahondando en el pasado, se entrega al traqueteante ritmo western de 'Winter in the South', donde reflexiona sobre el hogar, el amor y esa edad que funciona casi como una segunda adolescencia en la que te replanteas toda tu filosofía vital al borde de la treintena. Tema recurrente en este álbum que salpica también 'Ladies from Houston', brillante y melancólico retrato del paso del tiempo.

Pero según el propio Savage, aparte de hablar de sus orígenes, estaba interesado sobretodo en reflejar el estado de enamoramiento mientras éste se estaba produciendo, más allá del mero reflejo de sus consecuencias como idilios de tiempos mejores. De esta intención surgen canciones como 'Wild, Wild, Wild Horses', plagadas de declaraciones abiertamente cursis pero que llegan a sonar con la verdad que las pronunciaría cualquier persona que se encuentre ante la sin razón hormonal de semejante estado de gracia. Añade verosimilitud al asunto las dudas y los miedos que no esquiva en ningún momento y que dan lugar a temas tan redondos como 'Indian Style', donde suelta frases como: "¿No puedes sentir que mi amor por ti es más real que la bestia de la que estás corriendo?", o esa 'Eyeballs' en la que el tono macarra y las mejores melodías del disco chocan con una letra tan punzante como aguda sin perder ni un ápice de su inmediatez pop.

Si el contrapunto negativo lo pone la tediosa y machacona 'What Do I Do', donde Savage no puede resistirse a distorsionar la guitarra hasta el extremo, aún queda tiempo para cerrar el disco por todo lo alto experimentando con mucho más fundamento en la poética y alocada 'Thawing Down', un artefacto sonoro en el que tan pronto nos evoca las mejores esencias de The Band como que suena a modo de guiño el órgano de la mítica 'The House of Rising Sun' de The Animals, de nuevo la cadencia imparable de 'Eyeballs' o los pasajes folk más viscerales al más puro estilo de ese gigante inmortal llamado Townes Van Zandt. Todo ello mezclado bajo el gusto de un artista peculiar que deja su impronta personal en absolutamente todo lo que toca.

Sobre el Autor

Luis Arteaga
Luis Arteaga

Todavía te debo una disculpa, no te devolví el cuchillo nunca.

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