Entrevista con palmeras negras: «Al no tener prejuicios de género ni etiqueta buscamos cómo hacer todo lo que nos gusta bajo un mismo paraguas»
Cuando estuvimos charlando, hace ya un tiempo, con Los Sara Fontán, Sergio, de Aloud Music, presente en aquella entrevista, nos habló de su último fichaje. Se trataba de una banda hasta entonces bastante desconocida, procedente de Almería y formada por gente muy joven pero que demostraban una inusual madurez musical. Se trataba de palmeras negras (así, en minúsculas, como tantos otros últimamente) y poco después pudimos escuchar ‘si recordara’ como adelanto del que iba a ser su primer larga duración con el sello catalán para confirmar lo que Sergio nos contaba. Un tema árido, intenso, ruidoso, entre el post-rock y el black-metal y acompañado de un videoclip que presentaba una imagen del grupo bastante impactante.
Tengo que reconocer que me costó entrar en su sonido con aquel primer adelanto pero que una vez escuchado al completo este «s/t» terminé cayendo rendido ante su propuesta, personal como pocas. Un sinfín de ideas bien recopiladas que nos llevan desde el slowcore hasta el doom a través de épicos pasajes ambientales y una certera coherencia interna. Sobre todo esto hablamos con el grupo, que parece inmerso ya en la composición de unas nuevas canciones que quién sabe hacia qué nuevos terrenos les llevarán.
Lo primero que podemos escuchar de vosotros data de 2022, cuando publicasteis el EP “ya no queda nada donde lo dejé”, si no me equivoco, en formato trío. Ahora sumáis dos miembros más al grupo para este debut largo. Contadnos un poco como nace la banda y cuál es el proceso desde entonces hasta hoy.
Jesús Barrau: Somos cuatro, realmente. Contamos con nuestra amiga Miriam para que tocase el cello y la trompeta en el disco, pero por desgracia no podríamos incorporar un quinto en discordia. Esto de los grupos es muy difícil. La banda nace como un capricho mío de hacer música de guitarras. Al principio era extremadamente diferente, ya que era yo solo, y conforme se fueron uniendo el resto, poco a poco, fue mutando en lo que es ahora. Y lo que será, ya que evolucionamos en sonido a una velocidad vertiginosa. Al ser cuatro nos influenciamos mucho el uno al otro y al no tener prejuicios de género ni etiqueta buscamos cómo hacer todo lo que nos gusta bajo un mismo paraguas.
Me gusta mucho el tratamiento de las voces en el disco, bastante sumergidas entre lo instrumental pero muy presentes, aunque sea a través del susurro. Creo que contribuyen, como un instrumento más, a levantar ese muro de sonido que creáis por momentos. ¿Tenéis una intención muy clara con ellas desde el principio? ¿Les habéis dado muchas vueltas?
Jesús Barrau: En general no nos gustan las voces superpresentes, que machacan la instrumental y están por encima de todo. A mí, en concreto, me jode muchísimo. Son un elemento más y en según qué momentos narrativos o de intensidad son más o menos importantes. Encima, en esta nuestra música buscamos exactamente lo que has descrito, así que muchas gracias por la parte que me toca. Desde el principio ha sido así de forma muy natural. Yo tampoco soy un buen cantante, así que me he desarrollado bien en el borde de la inteligibilidad.
El disco ha sido grabado y producido por vosotros mismos, en concreto por Jesús. ¿En ningún momento del proceso os visteis con la necesidad de buscar una ayuda exterior que lo viera desde fuera?
Jesús Barrau: Somos muy del D.I.Y para todo, pero conocemos nuestros límites. A nivel de producción, grabación y mezcla yo cuento con las herramientas y los conocimientos necesarios para hacerlo, y más claro que lo tengo yo la mayoría de veces no lo suele tener nadie, porque veo las canciones nacer y conozco a mis compañeros. Para procesos como el mastering, que nunca hago, ni con palmeras ni con ninguno de los artistas con los que trabajo, y tampoco sé hacer, pues delego, y con mucha razón. Después de todo el proceso ya no eres objetivo, y menos como para ponerte a masterizar. Pero bueno, ojalá algún día tengamos presupuesto para poder encerrarnos en un estudio con otro productor o ingeniero afín y poder hacer un disco así, pero somos muy de tirarnos mucho tiempo en el estudio y al final, si lo hacemos en nuestro lugar, no tenemos tiempos que cumplir ni que pagar a nadie.
Presentasteis este disco con “si recordara” como primer adelanto pero haciendo hincapié en que el disco debía escucharse al completo, como un único viaje. Fue un primer adelanto bastante agresivo, un tema de los más cañeros del disco. ¿Por qué lo elegisteis?
Diegos: Varios factores se unieron para decidir que este fuera el primer single: uno de ellos es que funciona como una barrera clara entre el anterior trabajo y este, así puedes hacerte más una idea de los cambios que han surgido dentro del grupo. También creemos que es la canción que mejor puede funcionar aislada de las demás y no necesita tanto contexto como las otras, aunque dentro del disco siga siendo indispensable para su escucha.
Sois muy jóvenes y entiendo que habéis crecido conviviendo desde siempre con el streaming y las plataformas musicales. ¿Cómo es vuestra relación con los discos como obras completas y con el formato físico?
Xexu: Creo que todos estamos de acuerdo en que es una manera muerta de escuchar música. Generacionalmente nos ha pillado el limbo en el que las tiendas de CD estaban empezando a morir en pos del streaming, positivo por la democratización y las oportunidades de escucha que se ofrecen al usuario y negativo para los artistas, porque todos sabemos cómo gestionan sus ganancias las plataformas. Si no fuese por internet, ni el grupo ni nuestro imaginario colectivo, generacional y personal, existirían. Aún así, nos mola el concepto del vinilo y del CD como obra en sí misma y objeto de colección. Es otro medio a través del que los artistas nos podemos expresar, además de la música, y ampliar un poco la estética y el discurso que se crea con ella. Muchos discos no se entienden sin el formato físico y eso hay que preservarlo.
¿Cómo ha sido la llegada a Aloud Music? ¿Qué os atraía del sello a la hora de contactar con ellos para la posible publicación del disco?
Víctor: Al principio lo pensamos como algo casi inalcanzable, incluso como una broma interna por la naturaleza de lo improbable. Fue gracias a que Barrau conoció a Manu, de Befaco, con el que compartió la mezcla. Este conocía a Sergio, de Aloud, le enseñó el disco y él ya se puso en contacto con nosotros. La principal atracción era el número de grupos que están, o pasaron por ahí, y que nosotros teníamos como referencias nacionales. Viva Belgrado, Jardín de la Croix o Toundra, entre otros. Eso y que son un referente bastante potente en la música underground de este país.
Dedicáis una canción al cortometraje documental “La Isla de las Flores”, con un extracto de audio del mismo sonando sobre vuestra música. ¿Qué os atrajo del corto y por qué decidisteis utilizarlo aquí?
Diegos: Pues la verdad es que simplemente salió. ‘la isla de las flores’ fue la ultima canción que compusimos para este LP. Queríamos buscar un interludio que conectara las dos vibes que se distinguen entre las dos caras del disco. A mí personalmente es un documental que me encanta y que ha estado muy presente en toda mi vida; Barrau también lo conocía porque nos lo enseñaron a los dos en la misma escuela. Lo propuse y simplemente encajó. El documental refleja un poco la ambigüedad del disco, contándote un discurso que parece ser vulgar y redundante al principio, pero que cada vez te va confundiendo e intenta llevarte a la oscuridad y depresión más profunda, hasta que al final vuelve a enseñarte un poco de luz. Además, esta canción la hemos podido usar como terapia en forma de requiem algunos de nosotros para nuestros amigos que ya no están.
Me parece que el disco sigue una progresión instrumental, sonando cada vez más intenso y más cañero. Parece ir desde el slowcore, con algunas melodías muy pop, hasta una parte final muy metalera, incluso doom, y con voces más agresivas. ¿Habéis buscado esa progresión o ese aumento de intensidad?
Diegos: La verdad es que esto no se planteó así en la preproducción del disco. Este ha sido nuestro primer trabajo real como banda y pecamos de algunas conductas que no queremos repetir en el siguiente. La composición de las canciones fue algo natural y lento, cada una en un momento e incluso en locales de ensayo diferentes. Luego tocó plantear el LP y dejar los packs de tres canciones a un lado, que es lo que teníamos pensando de inicio. Una vez conseguidas las piezas del puzzle solo vimos una orden en la que hacerlas encajar. Todo este trabajo de coger las piezas y pintarlas y encajarlas para crear un puzzle cohesivo ocurrió en la producción y postproducción.
¿Cuál ha sido la trayectoria del grupo en directo y cuales son los planes de futuro en este sentido? ¿Tenéis ya alguna fecha cerrada que se pueda anunciar?
Diegos: No nos gusta vender la piel del oso antes de cazarlo, como se suele decir, y además tampoco vamos a ser nosotros los que nos pongamos a leakear fechas sin el permiso de nadie, pero estad tranquilos porque no paran de salir oportunidades y esperamos empezar una nueva etapa en la que os acabéis cansando de nosotros. De todas formas, sabed que si no estamos tocando significa que estamos componiendo.
Desde los videoclips del grupo hasta las imágenes de promo, pasando por la portada del álbum o los singles, mantenéis una misma estética, con el blanco y negro como protagonista. ¿Qué importancia tiene para vosotros el apartado visual en relación con la música? ¿Os habéis autoimpuesto una estética inamovible?
Xexu: Creemos que en la era de la información y en un momento histórico en el que la estética predomina por encima de otros aspectos es esencial que tengamos una propuesta visual. Vamos, es indisociable de lo que supone tener un grupo. Muchas de las bandas que nos influencian utilizan el audiovisual como discurso y a nosotros, que todos hemos estudiado ese campo, nos encantan las propuestas multimedia y fijarnos en el cine y en la fotografía para inspirarnos y crear. Sobre nuestra propuesta, siempre es susceptible de cambiar y variar, como la música: son dos procesos análogos. El único matiz es que nuestra consigna por encima de todo lo que comento es el minimalismo. Eso no variará.
Hace poco hablabais en una entrevista con los amigos de A Tres Bandas de la ciudad de Almería, el lugar en el que vivís, y cómo este entorno puede afectar en la música. Es verdad que relacionamos el sur de España con sol, playa y vacaciones, cuestiones que no parecen verse muy reflejadas en vuestro sonido, pero sí que lo hace toda esa parte de aridez y desierto que también es tan característico de vuestra tierra.
Xexu: Solemos fijarnos más en la soledad del invierno, en el urbanismo dedicado para turistas y en el cansancio de estar en una ciudad periférica de la cultura, que no se mueve y no brinda oportunidades para nadie que quiera innovar. Vivimos todos en la zona costera y el cambio de estaciones es bastante radical. Aquí todo lo que se refleje en movimientos culturales llega tarde, no llega o llega ya muerto. Solo llega gente a veranear y a asegurarnos que tengamos trabajos temporales y precarios.
Siguiendo con Almería, ¿cómo veis musicalmente la escena de vuestra provincia? ¿Creéis que es muy difícil hacerse notar en el panorama musical estatal viniendo de allí? O, directamente, ¿viniendo de un lugar que no sea Madrid o Barcelona?
Víctor: La escena musical en Almería es de hermandad y buen rollo en su mayoría, lo malo es que, supongo que como en otros sitios, es muy cambiante: surgen muchos grupos que simplemente aprovechan el tirón de algún estilo para hacer su propuesta sin ser algo puro. Aún así, bienvenidas sean todas las propuestas, ya que está bien que haya movimiento. Lo peor de Almería es la falta de espacios (o espacios óptimos) para hacer conciertos o eventos: es una provincia que ofrece muy pocas o ninguna oportunidad de moverte lo que, enlazando con la siguiente pregunta, no da pie a empezar en tu zona y a veces no hay tiempo o recursos de salir fuera. Almería es como unas arenas movedizas muchas veces. Salir de ahí es complicado, pero a veces, y más ahora con la era del internet y la globalización, hay un camino que creo que se ha sabido aprovechar, tanto a nivel de adquirir referencias como de promover tu propia música o arte.
En esa misma entrevista habláis de que ya estabais trabajando en nuevos temas y dejáis entrever que tienen un sonido diferente. ¿Hacia dónde se dirigen las nuevas canciones del grupo?
Víctor: Nos estamos mojando un poco los pies en el proceso, pero todavía nos queda sumergirnos. Muy prematuro como para decir nada concluyente.
Para terminar, decidnos cuales son algunos de vuestros discos favoritos publicados este año y de qué manera han podido influir en esas futuras canciones de palmeras negras.
Diegos: Mis Sueños Son De Tu Adiós / Burial Etiquette – «Split» y Your Arms Are My Cocoon – «death of a rabbit». El EP de Burial Etiquette es del año pasado pero este año no he escuchado nada que sea un game changer para mí (seguramente por mi culpa), y Your Arms nunca me fallan. Aunque son muy caóticos me transmiten muchísimo. Siempre me hacen llorar.
Xexu: Kim Gordon – «The Collective», Magdalena Bay – «Imaginal Disk», julie – «my anti-aircraft friend», y Viva Belgrado – «Cancionero de los Cielos». Kim Gordon ha abierto territorio sin pisar, lo de Magdalena Bay tiene la mejor propuesta visual que he visto en una artista pop, además de una producción brutal y el de julie está muy guay. Lo de Viva me lleva acompañando todo el año.
Jesús Barrau: Ramper – «Solo Postres». Me fascina que exista una propuesta así a unos pocos kilómetros de mí.
victor: Delving – «All Paths Diverge». Creo que dentro de este año este es el único disco que me llegó, y aún me faltan muchas escuchas para llegar a interiorizar muchas ideas que presenta.
Fotografías: Cristina Meca y Rubén Carrillo





