Los Chivatos @ El Sol (Madrid) 07-03-2026
La primera vez que me crucé con Los Chivatos, entre bambalinas me confesaban que necesitaban el dinero de aquel concierto para pagarse el disco que iban a sacar. Ese álbum terminaría siendo «Pulpa» (2025), una colección de canciones fresquísimas, vacilonas a más no poder y con variaciones guitarreras que dan fe de su buen hacer como banda. Aquel disco terminaría entrando entre nuestra selección de favoritos del pasado año, y finalmente se daba la oportunidad para volver a encontrarse en directo presentando sus canciones.
Al amparo del ciclo de conciertos Bee Week y en la siempre melosa sala El Sol, la formación bilbaína subía a las tablas con la energía que les caracteriza, comenzando con algunos de sus cortes más directos como ‘Tron’ o ‘Desplázate o corre’, con la que la pista comenzaría a moverse en pogo. Siempre al espídico compás de esas canciones urgentes, a mitad de camino entre la ironía callejera de bandas como Camellos y espíritu de otros perdedores del punk como mis queridos Viagra Boys.

En esas coordenadas parece moverse Martín Azpilikueta, frontman de la banda que se retorcía por el escenario como si le estuviesen devorando las chinches. Ahí se hacía grande la suciedad más punki de ‘Cristo do Corcovado’ o ‘Citroen AX’, donde la banda combinaba esas guitarras a veces progresivas, a veces psicodélicas y a veces metaleras, sin perder nunca la melodía. Una actitud latente también en las frases rapeadas detrás de temas como ‘Nitro’ o ‘VPO’, que parecían abrir ya hace años un sendero por el que ahora andan con garbo grupos como El Diablo de Shanghai. Siempre con el tumbao en el caminar.
También se celebraba la nostalgia dosmilera con referencias que ahora podrían ser catalogadas de cringe por las generaciones más jóvenes pero que activan automáticamente la sonrisa cómplice entre los que vivimos todo aquel imaginario. Hablo de los guiños detrás de ‘Club Zed’ o la maravillosa ‘Total 90’, con ese estribillo tan sencillo como efectivo, con todas sus líneas melódicas funcionando a todo gas en directo, para convertir una vez más la sala El Sol en una fiesta. Qué más se puede decir de ellos cuando eligen terminar un concierto, en plena feria de ARCO, con ‘Ladi Di’ y estrofas como; «Odio eterno al arte moderno». Son unos personajes y tienen uno de los directos más divertidos del panorama actual.






