Kae Tempest @ La Riviera (Madrid) 19-10-2025
Nos vemos en la obligación de comenzar esta crónica aclarando que ha sido publicada sin fotos profesionales, debido a nuestro rechazo tajante a las cláusulas abusivas del contrato de derechos de imagen que Kae Tempest y su equipo piden firmar a los fotógrafos sin previo aviso.
Un contrato por el cual los profesionales acreditados ceden de manera gratuita todas las imágenes del concierto, sin limitaciones y dándoles potestad para que comercialicen con ellas sin contraprestación alguna para los autores, quienes, además, al ceder todos sus derechos, deberán pedir permiso al artista para poder mostrar públicamente o comercializar sus propias fotografías. Demencial, y más aún cuando estos abusos se dan dentro discursos reivindicativos, estilísticamente cercanos a esa working class que, al parecer, vale solo para algunos.
Desde aquí seguimos creyendo en la necesidad de dignificar la profesión y no permitir atropellos como estos, vengan del artista que vengan.
Con estas premisas, y haciendo un esfuerzo grande por intentar hacer esa separación entre obra y artista, que no siempre es posible, lo cierto es que atendiendo a lo meramente musical, el concierto de Kae Tempest en Madrid tendría algo de magnético en esas letras que expanden su lírica desde el spoken word hasta las bases de rap más clásicas.

No parece tampoco La Riviera la sala más propicia para esta propuesta, una de esas que rezuman intimidad y necesitan de un cercano cara a cara para desplegar toda su fascinación. Con un recinto a medio aforo que no lograrían llenar ni los egos más exacerbados, Kae Tempest logró remar contra sus propias ínfulas y conectar con la audiencia hasta hacerla enmudecer en varias ocasiones. La primera en la recitada ‘These are the days’, en la que el spoken word se convertía en poesía con mayúsculas, demostrando la calidad lírica incuestionable de su poesía. Más descarnada sería aún la epifánica ‘Grace’, en la que parecía que algo se rompía por dentro, al tiempo que se arrojaba cierta luz sobre ese alma tan tortuosa y con una enorme capacidad para la sensibilidad.
Pero no todo era intensidad emocional desnuda. Apelando a su último trabajo discográfico, «Self titled» (2025), Tempest brindaba las bases del rap más clásico a algunos de sus mejores temas hasta la fecha. Especialmente grandilocuentes sonaban ‘Know yourself’ y esas rimas lanzadas entre la bruma. También esa ‘Diagnoses’, que en directo parece convertirle en una metralladora de cadencia ultrasónica, vomitando cada frase con el flow más incontestable. Un aura que sobrevuela por cada surco de su ‘Statue in the square’, monolito que bien podría servir para coronar a una de las voces más diferenciales del rap actual. Una pena que a veces otras actitudes empañen grandes obras, pero así son las cosas. Mata a tus héroes.





