[Actualidad] Perro - "Estudias, Navajas" (2015)

critica disco estudias navajas perroDecía hace unos años el gran Eric de Los Planetas en ese ya mítico vídeo de Rolling Stone que “varios grupos indies sin gracia se visten de lobos y están como ovejas en el rebaño”. Poco ha cambiado el panorama desde entonces pero por suerte hay grupos como Perro, que desde la más absoluta independencia (la suya y la de su sello, Miel de Moscas) se cuelan de vez en cuando en el rebaño para cargárselo a dentelladas. Con “Estudias, Navajas”, su segundo disco si no contamos la recopilación de “Singles Brasileñas”, dan un paso más en su personal propuesta, siempre llena de ironía y pegadizos pildorazos musicales que adquieren esta vez más empaque que nunca.

Producidas por Hans Kruger en los Montreal Studios, sus nuevas canciones suenan bien pulidas y contundentes, con esa base rítmica que forman las baterías de Aaron y Fran engrasadas hasta el chorreo y con un bajo hipersaturado, que toma esta vez más protagonismo en detrimento de los sintes. Y no hay más que pulsar el play y escuchar el comienzo de ‘Ediciones Reptiliano’ para sentirlo en el pecho. Cómodos en la melodía y dejando un tanto de lado el bacalao juegan con las voces a la perfección en ‘Cuñao Cuñao Cuñao’ y ‘Rencor Sabadell’, le añaden una guitarra surfera bien fresquita a ‘Calypso Zombie Runner’ y su surrealista letra (ellos siempre fueron más de bicicleta, ya sabéis) y encuentran en ‘Nueva Mufasa’ su actual ‘Reina de Inglaterra’ casi sin pretenderlo. Pero a pesar de todo ello “Estudias, Navajas” se me antoja un disco mucho más cabrón e hiriente de lo que parece a simple vista y es con el reverso tenebroso del álbum con el que más disfruto. El de temas como ‘OLRAIT’, ese martillo pilón con el que fusilan el ‘Immigration Song’ de Led Zeppelin pasándolo por el filtro perruno, ‘Azul Mayoría Absoluta’, acelerada y guitarrera de principio a fin, o esa ‘Droga Porro’ abrasadora en las teclas y jodidamente oscura e hipervitaminada que desemboca en el esquizofrénico minuto final de ‘La Factura de la Luz’, tras el que toca coger aire y asimilar el golpe.

Con tan solo dos discos Perro han dado forma a un sonido propio, uno con el que se integran entre la verdadera música independiente de este país pero que, por suerte, no les cierra puertas a la hora de colarse en todo festival y sala que se precie. La soltura y el descaro con el que se llevan subiendo al escenario desde el primer día algo tendrán que ver también en ello. Y recuerda, si el Nono viene a buscarte no le mires a los ojos.

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