[Actualidad] Hamerkop - "Remote" (2020)

albumes-musica-hamerkop-remoteNo, no se trata de lo último en moda preventiva contra el preapocalipsis mediático del coronavirus. Estos son Hamerkop y desde luego han llegado para quedarse. Procedente de Baltimore, el dúo formado por Annabel Alpers (Bachelorette) y Adam Cooke sigue la estela del mágico dream pop de sus vecinos Beach House. Un recorrido en el que pierden las coordenadas para encontrar su propio camino y retorcer su sonido hasta convertirlo en un mutante inclasificable.

El grupo se sitúa en el mapa debutando con este sorprendente "Remote". Un disco en el que comienzan desde el principio, con esa 'Egg' que parece ser algo así como un huevo primigenio del que surge todo lo demás. El nacimiento de una preciosa combinación de atmósferas donde lo sintetizado se funde con lo orgánico borrando cualquier frontera reconocible. A ratos futuristas y a ratos terrenales, siempre suenan ensoñadores, encontrando en pasajes como 'We Can Wing' o 'Polisher' las comparaciones más oníricas con estandartes del género como los ya mencionados Beach House o los pretéritos Mazzy Star.

Aumentando la densidad, los sintetizadores más rotundos gobiernan la espiritual y épica 'The Splendour Was Rome', un canto que termina por recorrer la corteza terrestre a galope sobre las nebulosas más psicodélicas. Emulando también en parte, en lo visual y en lo sonoro, la última y magistral epopeya espacial de Spiritualized, nos regalan el medio tempo de 'Remote'. Y de nuevo, en su particular bajada a tierra, Hamerkop mezclan todo esto con la tradición de la música popular. Prueba de ello es el cuento mágico de 'Mourning Bells', la delicadeza emotiva de 'Lull', con sus marcados matices orientales, o el intimismo melancólico de 'TINY', donde los sonidos cotidianos del día a día de una familia terminan por integrar una sinfonía llena de capas y textura. Una mezcla perfecta en la que cada pequeño ruido tiene su sentido y que encuentra en 'Patiente' el resumen de todo este maremagnun: desde la levedad más ingrávida hasta una tormenta convertida en arcoiris pop y posteriormente en una fogata a la luz de la luna. Todo es posible en un universo tan lisérgico y humano como el de Hamerkop.

Sobre el Autor

Luis Arteaga
Luis Arteaga

Todavía te debo una disculpa, no te devolví el cuchillo nunca.

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