[Actualidad] El Twanguero - "Pachuco" (2015)

reseña pachuco nuevo disco el twangueroSiempre que se habla de Diego García el Twanguero se le atribuye en primer lugar haber sido guitarrista de un sinfín de músicos patrios y latinos a modo de suerte de la que poder presumir, cosa que no hace. En realidad, y al menos en mi opinión, ha sido esa gente la que ha tenido la gran suerte y el gran placer de tenerlo en el mismo escenario, ya que este tipo desprende personalidad a raudales cada vez que rasga las seis cuerdas de su guitarra, las que para él son sus "cuerdas vocales", tal como declaró hace poco en una reciente entrevista ("yo canto con la guitarra, es demasiado tarde para plantearme otra forma de comunicación"). Es precisamente su propuesta, esencialmente instrumental, lo que le convierte en uno de los músicos españoles potencialmente más internacional, rompiendo fronteras con su personalísimo sonido "twang" y entregando álbumes que más que discos son profundos viajes al origen de la música más pura. Así lo hizo en su anterior entrega, "Argentina Soongbook", donde reinventó el tango, lo electrificó y lo pasó por el filtro del surf, el blues o el swing.

"Pachuco”, su nuevo trabajo, hace referencia a la tribu urbana de mexicanos asentada en Los Ángeles en los años 30 y 40, época en la que el choque cultural del sur con el swing de los gringos fue fusionado con el mejor ultramambo, desencadenando los ritmos caribeños como potentes olas en cuya cresta surfeban las mejores guitarras y bailaban el cha-cha-cha a ritmo de rockabilly.

Que el término "latino" siga remitiendo al regaetton solo confirmaría la teoría de que somos monos colgados de las redes sociales y que investigamos poco o nada a través de toda la información e infinita discoteca que tenemos a nuestro alcance en la actualidad. Así pues, quitémonos el prejuicio de encima antes de zambullirnos en aguas caribeñas y tomarnos todo el ron de la cantina mientras el poder de seducción de "Pachuco" nos arrebata, mientras nos desbocamos en desenfrenados bailes al ritmo de ‘Speedy Garcia’, ‘Rockabilly Mambo’ o ese cruce imposible entre Celia Cruz y Dick Dale que es ‘Bailando Con El Twanguero’. Reposadas como el tequila pero incendiadas en el último trago, ‘El Caminante’ y ‘Cherry Pink’ nos dan aliento antes de sucumbir a la danza de ‘El Cumbanchero’, una enorme reconstrucción del clásico de Jibarito Hernández Marín.

El equilibrio musical que forma el núcleo sonoro de "Pacheco" está conformado por una trilogía esencial del rock, siendo “el niño” Bruno el que le da a los tambores, "Candy Caramelo" al guitarrón y los controles y Diego García pisando trastes con precisión milimétrica. Todos ellos juntos han dotado en más de mil ocasiones de pureza y buen rock and roll los repertorios de más de un solista consagrado, pero en esta ocasión se les ve más sueltos y creativos que nunca.

Además, la trompeta del gran Manuel Machado y la percusión de Moisés Moro aportan al repertorio la calidez y la parte de sudor que hacen de este disco una noche de baile fuerte y caliente, capturada en vivo para reproducir donde y cuando uno quiera. Imaginen el poder de este material amplificado en una azotea en estas inminentes noches de verano en compañía de las mejores señoritas y señoritos y apagando la sed con unos cubalibres fresquitos (no tanto gin-tonic amigos, que hasta hace poco era la bebida de los picoletos). Parafraseando a su amigo Andrés: "Me gusta el mambo como ayer a la noche, aunque al día siguiente no exista". Y es que si algo tiene implícito este tipo de ritmos es eso que hoy nos falta, "la alegría del momento", lo único, lo irrepetible que siempre permanece. Grande Pachuco. Muy, muy grande.

Sobre el Autor

David Doinel
David Doinel

Tengo un podio en mi casa, soy el primero cuando quiero.

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