[Actualidad] City and Colour - "If I Should Go Before You" (2015)

critica disco city and colorSin hacer mucho ruido (al menos en nuestro país) Dallas Green se presenta en este 2015 que ya se nos acaba con su quinto trabajo de estudio bajo el nombre de City and Colour. Su proyecto de ingenioso título comenzó a rodar en 2005, cuando el tatuado canadiense aún se encargaba de la guitarra y las voces melódicas en los hardcoretas Alexisonfire pero desde entonces mucho ha cambiado en su vida, al menos musicalmente. Si por aquel entonces daba rienda suelta a su faceta más acústica y de cantautor al uso su proyecto más personal ha ido mutando con el paso de los discos hasta alcanzar la excelencia en este “If I Should Go Before You”. No hay más que escuchar el arranque del trabajo, con la osada ‘Woman’, de nueve minutos de duración en constante ascenso y con la delicada voz de Green haciéndose acompañar de capas y capas de sonido. Un comienzo brillante que si consigue atraparte no te dejará escapar a lo largo de todo el álbum.

Bañadas en la melancolía que denota la portada del disco, sus temas son todo un recital de clase instrumental que transita por la cuerda floja del pop más ensoñador. Una línea de bajo cercana al soul (‘Northern Blues’, ‘Killing Time’), una guitarra cortante (‘Mizzy C’), acústicas de corte folk o incluso country (‘Lover Come Back’, ‘Runaway’), precisos teclados (‘Woman’, 'Map of the World'), coros que nos embaucan desde la lejanía ('Friends') y siempre por delante la aguda y peculiar voz de Green, cercana al falsete sin ni siquiera rozar lo excesivo. Se trata también del disco más “de banda” publicado hasta ahora por el canadiense, y es que si sus antiguas canciones crecían en directo gracias a los músicos que le acompañaban en este caso el estirón lo han dado directamente en el estudio, donde ya ha contado con ellos. Seguramente por ello todo suene tan cuidado, tan aparentemente medido al milímetro pero sin perder una frescura que dan esas composiciones tan preciosistas y que son la base de todo. Y ahí queda, al final del disco, la desnuda 'Blood' para confirmar esa máxima de la canción por encima de todo.

Green ha sabido traer al presente a la perfección sonidos clásicos y artistas básicos, con la personalidad que otorga su voz y un ambiente musical que te rodea y mece con calma. Otro de esos discos del año que pasará desapercibido y no ocupará puestos (ni altos ni bajos) en las listas más influenciables. Ellos se lo pierden.

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