Everlong Live Sessions – Nuevos Mundos
Cada día llegan al email de una revista independiente de música decenas de correos y propuestas de bandas y agencias de comunicación. Un volumen inasumible para proyectos como este, que sobreviven a lo largo de muchos años de dedicación, gracias el compromiso de un reducidísimo grupo de personas que lo compatibilizan con sus otros trabajos y ritmos vitales, sacando tiempo para hacerlo posible. De entre toda esa constelación de información, un mensaje se colaba en nuestro radar haciendo que pusiésemos atención a la música de Nuevos Mundos.
Así se abría paso un mejunje de atmósferas espaciales mezcladas con las melodías del indie-rock de diversas latitudes. Desde Galaxie 500 a Los Planetas, pasando por la escena latinoamericana de bandas como Él Mató y tantas otras formaciones que surgieron de toda aquella ola.
Buenos cimientos que se levantan sobre el bagaje musical de sus miembros originales en formaciones anteriores de corazón shoegaze (The Cove, Celica XX, Neu Matter) y que se encontrarían en el estudio de Ojo (Nudozurdo), también por un giro del azar, con las guitarras y la herencia musical de Diego Cendra (Los Zapping, 107 Faunos, Santiago Motorizado). “Yo estaba de casualidad ahí dejando unas cajas en el estudio. Cuando voy allí, está Ojo mezclando y escucho todo el material. Y escuchando las maquetas de Nuevos Mundos me llamaron la atención”. Así se armaría la banda actual, con John Galilea a voces y guitarras, Miguel A. Sánchez a la batería, Jaeson Peña al bajo y Diego Cendra a las guitarras más distorsionadas, en el último paso hacia adelante para grabar su primer LP de título homónimo.
Unas canciones con letras inspiradas en lo cotidiano. Esa fuente de la que bebieron maestros de este arte como Dean Wareham, capaz de escribir un tema sobre las cosas mágicas que te pueden suceder al ir a comprar a la tienda de debajo de tu casa. Bajo esta filosofía, John Galilea compondría temas como ‘Biblioteca Nacional’, ‘Mi Linda Flor’ o ‘Mis Plantas’. Tres cortes que serían grabados en este nuevo capítulo de nuestras Everlong Live Sessions, con la Librería Pérgamo como inmejorable telón de fondo y que os dejamos aquí.
Una sesión que sería grabada antes de la publicación del último doble EP de Nuevos Mundos, “Este Invierno” (2026), en el que la banda regrababa algunas de sus primeras canciones y editaba canciones inéditas. Entre ellas, la colaboración junto a Gato para su corte inicial, y la mezcla de Pipe Quintans, ambos integrantes de 107 Faunos. Una mentalidad de tender puentes que Diego Cendra recuerda muy bien de su etapa musical en la escena indie latinoamericana de hace ya algunos años: “Es lo que aprendí yo en esa época. Había mucha camaradería en Latinoamérica porque no hay especial futuro si haces indie rock. Se genera como una serie de ayudas desinteresadas. De hacer escena porque hay que hacerla y porque quieres tocar las canciones sin mayor expectativa o ambición”.
Un proyecto musical entre amigos que disfrutan tocando juntos y que en el último año recorrían de nuevo varias salas por toda la geografía nacional. Un directo que hoy mismo volverá a la Wurtlitzer de Madrid, convertida ya en una de las salas fetiches de la banda. “Nuestro último concierto allí ha sido quizás el mejor que hemos dado hasta la fecha. Paradójicamente con un ensayo raquítico pero creo que estuvimos muy finos (risas)”, en la opinión de Miguel A. Sánchez.
Un concierto en el que estarán abriendo para la banda suiza de post-rock, Hubris, para el que aún quedan entradas disponibles. Justo antes de actuar en Bilbao este próximo viernes, 2 de octubre, junto a sus compañeros de escena, Apartamentos Acapulco. Grupo con el que comparten referentes sonoros y con el que ya han tocado en el pasado. Otra oportunidad más para descubrir en directo cómo se abren camino dos de las bandas más interesantes de la escena del space-rock más melódico en castellano.





