Roko Banana – «Gran Muralla» (2026)
Cuando hace un par de años descubrimos a Roko Banana a través de “Fins que surti el sol” ya tuvimos claro que iba a ser una banda con mucho que aportar al panorama guitarrero e independiente estatal. Su nuevo disco, recién publicado y que lleva por título “Gran Muralla”, no hace más que confirmarlo. Totalmente libres de ataduras, se permiten abrirlo con ‘Tothom vol semblar genial i jo només vull…’, un tema en el que las guitarras juguetean con unos riffs danzarines entre los cuales se asoman unos coros como única aportación vocal. Tras ésta, que funciona tanto como introducción como canción de pleno derecho, llega ‘Les pedres’, uno de esos temas que ya hacen imprescindible un disco por si solo. Bombazo melódico, con unas voces dobladas muy l’hereu Escampa y una base instrumental, a ratos limpia y a ratos distorsionada, cuyas guitarras sobrevuelan a bandas como Biffy Clyro.
Y es que, al igual que los escoceses, los Roko se mueven como peces en el agua por terrenos resbaladizos, pasando de partes que se sostienen con tan solo un riff de guitarra y una sencilla base rítmica a otros en los que son las voces las protagonistas. Ocurre en ‘Tu guerrer, jo mag’, que enseña todas las cartas del grupo y que funciona tanto en la recta melódica como en las curvas instrumentales. O en ‘El soroll no marxa’, en la que incluso acaban rindiéndose ante unos coros tabernarios y algo hooligans. También en ‘Quatre plantes’, que bien podrían haber firmado los primeros Cala Vento, o en ese final con ‘La pena i l’alegria’, que nos deja reflexionando con esas frases que acaban flotando en el aire (“Estem perdent la vida, evitant la por”).
También tienen el descaro de ponerse bailables (aunque esto sea música protesta) en ‘Sport’ de la mano de Remei de Ca la Fresca, otra de esas bandas por las que merece la pena seguir con la mirada puesta en Catalunya y que firma aquí una colaboración que es un festival de guitarras y consignas que lanzar al aire. O hasta épicos, en temas como ‘Haru’ o la recitada, post-rockera y muy rabiosa, ‘Sona a perdre’. En definitiva, media hora de música en la que pasan muchas cosas y todas ellas son interesantes.





