Courtney Barnett – «Creature of Habit» (2026)
Han pasado cinco años desde el anterior disco de Courtney Barnett pero no nos habíamos olvidado de ella. Entre aquel “Things Take Time, Take Time” y este “Creature of Habit”, un documental, eso sí, que por momentos nos llevó a pensar que tal vez tardaríamos más tiempo todavía en tener noticias de la australiana. “Anonymous Club” hacía ver que la presión de seguir sacando discos, abrazar el éxito y girar por todo el mundo estaba afectando a su salud mental. Tras un periodo de desconexión parece haber lidiado con ello y aquí está de nuevo, con un disco por el que parece que no han pasado los años, y una gira que, de momento, y desgraciadamente, no la acercará a nuestro país.
El álbum no se puede abrir de mejor manera y no sé si prefiero a la Barnett urgente y rockera de la inicial ‘Stay in Your Lane’ (tremendo bajo marcando el ritmo) o a la más jovial y menos eléctrica de ‘Wonder’. Los dos mundos me gustan por igual. También cuando se asocia con Waxahatchee para cantar a dos voces una ‘Site Unseen’ medio crepuscular y con ese toque folkie que tan bien controla Katie Crutchfield en sus trabajos. Me encantan las guitarras juguetonas de ‘One Thing At a Time’, que desembocan en un final incendiario y que parece rescatada de aquel disco en el que unió fuerzas con Kurt Vile. En ella afirma estar preparada para un cambio, tal vez el que la ha terminado llevando de Melbourne a Los Ángeles, dónde vive ahora.
‘Mantis’ es otra auténtica joya, con una prograsión rítmica un poco The War on Drugs, unos arreglos de congas deliciosos y esa manera de poner las frases a bailar sobre las guitarras que tan bien maneja Barnett. Mismo alarde de verborrea luce en ‘Great Advice’, con la que encara un final de disco tan redondo como el que ofrece a continuación ‘Another Beautiful Day’. Un blues ralentizado y luminoso que deja un bonito mensaje de cara al futuro en este mundo tan oscuro que nos ha tocado vivir. Lo abrazamos contigo, Courtney.





