Wolf Alice @ Teatro Barceló (Madrid) 02-11-2018

blog-musica-independiente-wolf-alice

En medio de una fría noche de puente festivo en la capital, la magia de Ellie Rowsell cambiaba el calendario lunar y hacía posible que la luna llena se adelantase para recibir a Wolf Alice. Con todo vendido y llenando hasta los topes el Teatro Barceló, la banda británica volvía a Madrid por tercera vez este año, y es que la expectación de sus conciertos se justifica por sí sola en cada uno de ellos. Siguiendo con la promoción de su segundo álbum de estudio, “Visions of a Life”, Wolf Alice llevan desde 2017 sin parar de girar, consiguiendo el aplauso unánime de crítica y público y mejorando notablemente unas canciones que, siendo fantásticas en su versión de estudio, no pueden compararse a la excelencia que alcanzan en las distancias cortas. Es en directo donde se despegan de una producción más limpia y elevan en varios puntos la crudeza y la oscuridad para terminar de convertir su recital en una auténtico derroche de energía. Siempre comandados por la loba alfa de la manada, esa Ellie Rowsell capaz de variar su registro en cuestión de segundos: desde la amabilidad de su cara más Alicia hasta esa otra faceta de una loba feroz que cuando muestra sus fauces hace temblar al bosque entero.

Arrancando fuerte con ‘Your Loves Whore’, la intensidad no hacía más que aumentar hasta llegar, poco después, a la imparable ‘You’re a Germ’, momento álgido que terminaría por romper definitivamente en el clímax colectivo de ‘Don’t Delete the Kisses’. Convertido ya en uno de sus himnos, las melodías que lanzaba Joff Oddie y la voz de Ellie hacían que el pop se diese la mano con la suavidad del shoegaze. Un sonido envolvente que se ensalza aún más en temas como ‘Silk’ y sobretodo una ‘Blush’ con la que se acercaban al mundo onírico de Slowdive. Acertados también en la negrura de ‘Sadboy’ o ‘Fluffy’, el recital de Wolf Alice se enriquecía con la sensualidad más soul de ‘Formidable Cool’. En ella, el contundente ritmo orquestado por la pegada de Joel Amey y el bajo de Theo Ellis, servían de base para los susurros de Ellie, que terminarían por convertirse en aullidos a la luz de la luna.

noticias-musica-wolf-alice

Frente a este sonido, su vertiente más rockera y directa, de la mano de ‘Beautifully Unconventional’ o el clasicismo british detrás de ‘Planet Hunter’. Hubo tiempo también para repasar sus inicios con esa ‘90 Mile Beach’ incluida en su primer EP. Y ya encarando el tramo final del concierto, no podía faltar en el setlist ni ‘Bros’ ni por supuesto ‘Space & Time’. Verdadero temazo de estribillo coreado al unísono por toda la sala. Una vez más la prodigiosa voz de Ellie su unía a la cadencia más enérgica de todo el repertorio, con Amey metiendo cañonazos desde el fondo del escenario sobre las guitarras de Oddie. Melancolía y amargura que se tornaban en un grito liberador. Mención especial para una pequeña fan que terminaba encima de las tablas con su guitarra de juguete emulando a esa heroína de cuento con colmillos de loba. La misma que para rematar la noche con ‘Giant Peach’ se lanzaba sobre el público para desatar el frenesí más absoluto.

Por todo lo alto nos despedíamos de allí con una sonrisa en la cara y entrábamos de lleno en noviembre. Personalmente, si echo la vista atrás, después de once meses llenos de conciertos y viviendo ya la recta final de este año, no me tiembla el pulso en definir lo de Wolf Alice en Madrid como uno de los bolazos destacados que dejará tras de sí este 2018.

Wolf Alice

Sobre el Autor

Luis Arteaga
Luis Arteaga

Todavía te debo una disculpa, no te devolví el cuchillo nunca.

Artículos relacionados

Deja tu comentario

Su dirección de email no será publicada. Campos obligatorios *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.