L7 en 8 canciones

Reportaje L7 canciones

Durante los años 90 aprendí unas cuantas cosas (no las suficientes, visto lo visto). Entre ellas, que no había que confiar en casi nadie que no fume mandanga ni le dé al alpiste, que la cosa está muy malita si no has nacido con un pan debajo del brazo, y que las mozas podían roquear tan bien como sus congéneres masculinos. Las dos primeras cosas no tienen nada que ver con este artículo, pero la tercera sí. Y, claro, hablo de L7. De todo el fenómeno riot grrrrl de esa época, para servidor de ustedes las mejores y las más molonas sin duda. Tuve la suerte de poder verlas en un concierto en Barcelona hace ya unos cuantos años, y ahora que vuelven al ruedo del rocanrol tras más de una década separadas (estarán en la edición de este año del Azkena Rock Festival), qué mejor momento para recordarlas. Podrían haber sido siete canciones –como se llaman L7…- pero al final han sido ocho. Y me quedo corto. Nunca me cansaré de estas californianas punk roqueras.

'Shove'

Obviando su primer disco, que cuando me lo compré flipé de lo guarrindongo y primario que era, empezaremos con el tema que daba inicio a su “Smell The Magic” (imagino que en homenaje al “Smell The Glove” de Spinal Tap). Canción donde estas cuatro mozas ya dejan bastante claro del palo que van. Guitarreos a medio camino entre el punk y el metal, griterío cabreado, y un mensaje bien claro para los plastas de turno: “get out of my way or have my shove”.

'Fast & Frightening'

Otra declaración de intenciones y de actitud vital incluida en su “Smell The Magic”. Velocidad terminal, reminiscencias "motörheadianas" y "sex pistoleras" (esas erres de “frightening” son puro Johnny Rotten), guarreo sónico y ritmo marcial y machacón. Imposible no engorilarse con esto en el estéreo.

'Everglade'

Dee Plakas dándole a la batería como una condenada (y con sus limitaciones, que hacían de ella una baterista justita pero entrañable), guitarras punzantes y arenosas, un verso megavacilón y un estribillo repleto de mala leche. Punk rock para partir la cara a los garrulos que suelen poblar según qué conciertos y que no tienen ningún respeto por damiselas que escupen y dicen tacos como las L7.

'Shitlist'

¿Y lo bonito que es cagarse en la puta madre que parió a la gente que te hace la existencia más complicada de lo que normalmente es? Pues eso es “Shitlist”, una perorata hacia todos y todas, que sois unos gañanes. Uno de los temas más celebrados de L7, editado en su “Bricks Are Heavy” y en la BSO de “Asesinos Natos”, y que suena a bilis, a sangre seca y a punk del que, de tan redondo y malcarado, nunca pasará de moda.

'Andres'

Un riff de guitarra monstruoso, unos scratches bien sabrosos y un estribillo tabernario a más no poder. ¿Cómo no incluir en esta selección la canción de las L7 que se llama como servidor? Vale, no he vivido nunca en North Hollywood (pero sí he llevado el pelo largo), ni las conozco personalmente, pero siempre que la escucho creo firmemente que me la están cantando a mí. “Andres, I’m Sorry”. Os perdono, guapetonas.

'Fuel My Fire'

Otra muestra de la mala leche y la actitud peleona de las L7 en formato canción protestona. Ritmazo de batería (dale caña, Dee), riffakos de la muerte (que huelen a los Motörhead que da gusto, y está muy bien que así sea), y una línea vocal imposible de no cantar mientras te marcas una guitarra/bajo/batería (escoged vosotros mismos) de aire. La versionaron los Prodigy, pero nens, como la original nada. Mucho ojo con las L7, porque “people like you just fuel my fire”. Si os metéis con ellas os metéis conmigo.

'Moonshine'

Posiblemente esta canción, incluida en su “The Beauty Process:Triple Platinum” (sí, estas chicas siempre han tirado de ironía y de auto parodia y por eso las amo), sea la más popera de las compuestas por L7 en toda su carrera. Y no solamente porque cuente con la voz de Lionel Richie – que vale, solamente aparece al principio haciendo una cuenta atrás, pero ahí está-, es que si me dicen que es un tema de los Pixies, me lo creo a pies juntillas. Una canción francamente preciosa (esos delicados coros, ese ensoñador punteo de guitarra…), en el sentido más punk del término, claro.

'On My Rockin’ Machine'

“Slap Happy”, el disco donde apareció este 'On My rockin’ Machine') no me dio muchas alegrías en su momento (se las veía cansadas y con pocas ganas, o eso me pareció a mí al escucharlo), pero también contenía pelotazos como este que os cuento. Nada nuevo bajo el sol, es decir, velocidad, guarreo sonoro, riffs pesados, línea vocal digna de un puñetazo en la jeta…pero oigan, es escucharla y me dan ganas de invadir la Vall d’Aran.

Texto: Andrés Derrick

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