Entrevista con The Unfinished Sympathy: “En directo disfrutamos con la adrenalina de tocar de manera más agresiva”

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Cuando nos separamos Unfinished era mi curro y me pareció un poco triste que se convirtiera en eso y que subirme al escenario me diera más bien pereza” (Eric Fuentes, The Unfinished Sympathy)

The Unfinished Sympathy se despedían en 2010 tras presentar en directo un disco como “Avida Dollars”, con el que todo parecía predispuesto para que alcanzaran el éxito absoluto. El difícil mundo del rock and roll es así, pero como reza el título del primer tema de “It’s a Crush!”, después de un “goodbye” puede haber un “hello”. Unfinished están de vuelta con un nuevo disco bajo el brazo y con el que sentimos que nada se ha perdido por el camino.

Sobre éste y parte de la historia de la banda estuvimos charlando con Eric Fuentes, cantante, guitarrista y principal compositor del grupo. Aquí tenéis el resultado:

Es inevitable empezar por preguntar cómo se fraguó el regreso del grupo. Cuando os separasteis en su día, de esa manera tan repentina, recuerdo pensar que era algo definitivo.

Y yo, totalmente. En ese momento estaba muy saturado después de diez años dándolo todo, tocando casi cada fin de semana, y me cansé de la parte negativa de trabajar en equipo, de tener que consensuar las decisiones. Esto tiene su parte positiva, claro, que es que siempre hay una riqueza creativa mucho mayor pero en ese momento de cansancio toleraba menos el tener que hacerlo. Tenía muchas ganas de tomar todas las decisiones respecto a todo, desde las canciones hasta nuestro posicionamiento dentro de la industria, por decirlo de alguna manera. Por todo ello me desvinculé de la marca Unfinished, lo di por muerto y continué con otros proyectos.

Luego, con el tiempo, surgió la opción de reunificarnos para los conciertos del 25 aniversario de Bcore, nos gustó la idea, la experiencia del concierto fue bestial y por eso decidimos que si nos iban llamando volveríamos a tocar, siempre de manera dosificada. Y nada poco a poco con el grupo en marcha yo fui haciendo nuevas canciones, porque después de “Barcelona”, el disco triple que publiqué en solitario, me había vaciado y había hecho un reset total. Así que a partir de ahí todo lo que fui haciendo fue pensando en Unfinished.

En esta reunión volvió Oriol Casanovas, que había dejado el grupo tras “We Push You Pull”.

Sí. Uri se presento en mi casa en el año 2007 y de una manera muy amable y comprensible me dijo que no daba a basto con sus movidas y que tenía que dejar el grupo, pero siempre hemos seguido siendo amigos. Ya para el “Barcelona” lo llamé y grabó unas guitarras para ‘Disfruta perdiendo’, que cantaba The New Raemon. Ahí nos dimos cuenta de que la sintonía no se había perdido y sus compromisos familiares en ese momento habían cambiado así que ya me insinuó que le apetecía hacer algo. De hecho lo de Unfinished empezó con una conversación con Oriol. Después ya hablamos con Joan Colomo, que era el guitarrista de Unfinished en la última etapa y cómo a él le apetecía tocar el bajo no hubo problema.

Está bien, porque la formación actual tiene un poco los dos mundos de Unfinished: Oriol de la primera etapa y Colomo y Víctor García de la final.

Lo mejor de cada época (risas).

Esto al final igual ha quedado reflejado en el disco ¿no? De primeras me da la sensación de que es un álbum algo continuista respecto a lo que hicisteis en “Avida Dollars” pero que sí que tiene esa parte más punk, o más aguerrida, que tenéis en vuestros tres primeros discos.

Sí. Aquí hemos querido recuperar un poco la dureza del sonido porque ya desde el segundo disco decidimos que más que hacer un ejercicio de estilo, que es lo que hicimos con el primer disco, lo que queríamos era focalizarnos en la canción, en el concepto de canción pop de tres minutos. Lo que ha ido cambiando desde entonces ha sido la orquestación o las sonoridades que acompañan a estas canciones pop. En “An Investment in Logistic” y “Rock for Food” seguían siendo sonoridades muy vinculadas al punk rock de guitarras, en “We Push You Pull” hicimos un gran cambio al introducir sintetizadores, bases y una nueva manera de entender el conjunto y con el “Avida Dollars” retomamos las guitarras, pero no fueron unas guitarras agresivas sino que llevaban un rollo un poco más clásico. Si lo comparas con “It’s a Crush!” te das cuenta de que hay una diferencia de “ruido”, hay mucho más ruidismo y suciedad en este último. Hemos querido continuar por las canciones pop del “Avida” pero vistiéndolas con unas guitarras que en directo disfrutamos más tocando. Cuando nos subimos al escenario disfrutamos con la adrenalina de tocar de manera más agresiva.

En directo os hemos visto recientemente cuando tocasteis en Sound Isidro y posteriormente en el Ferrish Fest y desde luego la sensación que me dio es que sonabais más cañeros que nunca. También es cierto que no os vi nunca con los tres primeros discos pero sí varias veces a partir de la publicación del “We Push You Pull” y nunca me dio esa sensación.

Seguramente, sí. También Víctor García es mucho más agresivo como batería que Pablo y eso se nota. Al final es lo que nos motiva para subirnos a un escenario ahora mismo, esa descarga energética que solo se da ahí.

Mencionabas el “We Push You Pull” y el acercamiento a los sintes y quería aprovechar para preguntarte cómo surgió aquel giro, porque a muchos nos sorprendió bastante. Veníais de proclamar aquello de “rock for food”.

A muchos os extraña sí (risas). La verdad es que todo nació de la canción ‘This Living Kills’, de “Rock For Food”, porque fue la primera vez que hicimos algo que nos pareció bailable. Lo que quisimos con “We Push You Pull” fue desarrollar todo un disco a partir de esa canción, por lo tanto buscamos que todas las canciones tuvieran algo de groove y lo tiramos hacia lo que más estábamos escuchando en ese momento, que era house, R&B…

El disco desde luego tiene un rollo muy negroide.

Muchísimo. En ese momento, 2005 o 2006, nos dio la sensación de que todo el indie se había volcado completamente hacia la estela de Radiohead. Todos los grupos los reivindicaban. Esta manera dramática, lenta y abstracta de hacer música… A nosotros eso no nos gustaba nada e igual por eso nos interesó más otro universo como era el del mainstream, porque en ese momento se hacían unas superproducciones brutales. Los discos de Beyonce, de Justin Timberlake, Sugababes, Britney Spears incluso, cosas que eran absolutamente mainstream y que tenían unas producciones acojonantes, llenas de detalles interesantísimos. Además, nos gustaba más que nunca el house francés, obviamente Daft Punk pero también Stardust, Thomas van Galder… Estábamos más metidos en todo eso que en el indie. También el rock and roll tendía al garaje, que esta hecho con acordes mayores y es poco melancólico, y tampoco es una tendencia que nos interesara.

Volviendo a “It´s a Crush!”, cuando te pusiste a componer el disco ¿hubo algo que descartaras porque igual sí encajaría en un disco bajo tu nombre pero no en uno de Unfinished?

La verdad es que desde el primer momento que saqué los acordes de la primera canción ya vi que eso era música para Unfinished. A partir de ese momento todo lo que iba componiendo, y supongo que de manera subconsciente, ya estaba naciendo modelado para que fuera para el grupo.

Me gusta mucho ‘Sensual Tension’ y también ‘The Welfare State’, con ese riff juguetón inicial, un poco Its Not Not tal vez.

Pues igual sí, un poco petardo (risas).

Y cerrais con ‘Vapor Stairs’, un tema acústico. No lo habíais hecho nunca anteriormente.

Es una novedad sí. No sé, nos inspiramos en el tipo de canción y su papel en el disco que jugó por ejemplo ‘Rain Song’ en el “The Rising Tide” de Sunny Day Real Estate, o ‘Road Trippin’ del “Californication” de los Chili Peppers, o ‘Planet Caravan’ de Black Sabbath… canciones un poco acústicas y etéreas que le dan algo del misterio al conjunto del disco.

El ‘Goodbye / Hello’ de apertura también es toda una declaración de intenciones.

Sí, pero más bien es que… cuando se dice que una canción te dice algo se habla de la letra. En el caso de esta canción la letra, que vino mucho después de la música, no es importante en el sentido de que es la música la que te da esa sensación de… reencuentro. Yo cuando tocaba esos acordes la música me inspiraba una sensación física reconfortante de “bueno, hemos llegado a buen puerto”. Por eso tenía que ir primera de cabeza.

El disco lo habéis grabado con Santi García pero no sé si ejerció también de productor o te encargaste tu de ello

Fue él, totalmente. Yo hago de productor de otros grupos pero cuando hago de cantante y guitarrista de Unfinished prefiero que esa figura sea externa. Había muchas canciones que no sabíamos cómo desarrollar y Santi nos ha dado una vía de salida a través de un riff o de cualquier cosa. Eso nos ha servido para acabar algunos temas y para que todos suenen como tienen que sonar, porque él es un genio.

Cuando hablamos la última vez estabas presentando “Barcelona” y me comentabas lo cansado que acabaste de la carretera con Unfinished y que, de hecho, con el nuevo disco ibas a dar muy pocos conciertos. Al final, entre tocar con It’s Not Not y el regreso de Unfinished no te queda otra que volver a la carretera.

Bueno, con Unfinished vamos a seguir con moderación, si antes tocábamos seis días al mes ahora vamos a tocar uno. Vamos a hacer cosas selectas y no vamos a poder decir que sí a todo. Pero bueno al final estas cosas son cíclicas, yo al final con Unfinished ya solo pensaba “bueno, a ver cuánto cobramos”, porque la motivación principal ya era que eso tuviera un beneficio. Era mi curro y me pareció un poco triste que se convirtiera en eso y que al final subirme al escenario me diera más bien pereza. En ese momento estaba en ese punto pero unos meses después me volvió el gusanillo de volver a tocar y tocar y tocar. Ahora estoy en un punto medio.

Repasando la trayectoria del grupo, notas de prensa y noticias antiguas me pareció que empezasteis muy fuerte con la banda. Ya con el primer disco os pusisteis a girar por Europa.

Todos hacía años que tocábamos en grupos y cuando Bcore nos ofreció esa posibilidad de publicar un disco con ellos nos puso las pilas. Ahí sí que dijimos que sí a todo. Íbamos lanzadísimos y no había un objetivo comercial más allá de tocar, crecer, girar y grabar. También, por fortuna, nos descubrió John Peel y eso hizo que todo el mundo nos prestara mucha atención y ya desde ahí hasta el final del grupo fuimos a piñón fijo.

¿Cómo ves aquel debut a día de hoy? Yo hacía un montón que no lo escuchaba y poniéndolo estos días he recordado que tiene temas muy buenos pero que igual la producción es algo precaria, y es una pena. Me parece que hay un salto muy grande del primero al segundo.

Sí, desde luego. Bueno, Xavi Navarro, que después fue nuestro bajista, fue el productor. Él es de una generación mayor que nosotros y yo diría que fue lo mejor a lo que llegó su generación, pero obviamente apareció un Santi García de veintipocos años con una mentalidad moderna y ahí se dio el salto, el relevo generacional. Igual el disco suena delgadito y algo frío.

Estaría bien reeditarlo alguna vez.

No creo que se haga. Yo tengo dos copias en vinilo en casa: una me la ha pedido Joan de Cala Vento y la otra pues no sé, me la guardaré para cuando tenga hijos o algo (risas).

Ahora que mencionas a Cala Vento, aquí somos muy fans del grupo y siempre que hemos hablado con ellos acaba saliendo tu nombre al ser el productor de los discos. Nos parece una banda brutal pero cuéntanos qué viste tú en ellos.

Los conocí en un concurso que organizaba Converse en el que yo daba como unas tutorías para grupos. Desde el principio me pareció que tenían un talento excepcional, les dije que ademas la música que hacían estaba hecha para moverla en un circuito que yo conocía. Y nada, trabajé las canciones con ellos y ya desarrollamos esta relación de confianza mutua. Yo entiendo su lenguaje, ellos me entienden a mí y a partir de ahí les propuse producir el primer disco, y con el éxito de éste hicimos el segundo.

Además muy rápido.

Sí porque ellos, al igual que Unfinished en la primera época, van a piñón. Y yo soy el primero que les insta a ello porque creo que la energía desbocada que tienes a los 20 o 25 años hay que aprovecharla. Es un momento único de la vida y es adecuadísimo para hacer rock and roll.

Después de Cala Vento te has metido a producir a unos cuantos grupos más. ¿Te despertaron un poco ellos esas ganas?

La verdad que sí. Lo había hecho ya con anterioridad pero ninguna de mis producciones había llegado a tener demasiada relevancia. Igual sí el disco del grupo de mi hermano, Rosa-Luxemburg, que funcionó bien, pero bueno, tampoco me parecía algo a lo que me fuera a dedicar. A raíz de Cala Vento sí que me animé, y no solo eso, sino que también mucha gente me llamó para que hiciera de productor así que al final este año he producido cuatro o cinco discos y me quedan todavía un par más.

La semana pasada presentasteis el disco en Barcelona, además con Cala Vento de teloneros. ¿Cómo fue la noche?

Buah, fue brutal. Fue en La [2], que la han reformado y ampliado, y la llenamos. Eso sí que fue un desahogo, ver que había interés en volver a vernos. Fue una velada 10.

Ahora os toca venir a Madrid, dónde siempre habéis funcionado también bastante bien.

Sí, además en la sala Sol, que nos mola mucho. Tocamos con Yawners, un dúo de aquí de Madrid, y espero que sea parecido a lo de Barcelona, que venga mucha gente y que haya entusiasmo en las primeras filas, que así es como nosotros nos alimentamos y hacemos que todo fluya como debe.

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