[Actualidad] Steve Gunn – “The Unseen in Between” (2019)

critica disco steve gunn the unseen in betweenAunque ha sido en los últimos años, con discos como “Seasonal Hire” o “Eyes on the Lines”, cuando Steve Gunn se ha dado a conocer, el músico de Philadelphia lleva más de una década trabajando como productor, publicando álbumes en solitario y formando parte de bandas como los Violators de Kurt Vile. Precisamente en la línea de éste va un sonido que cada vez está más depurado y suena más personal. Gunn trae a la actualidad, como tantos otros, el rock más básico y puro, con una modernidad que surgió en torno a los sesenta con bandas como la Velvet y que siempre estará vigente. En su nuevo disco, un “The Unseen in Between” que ahora nos ocupa, se rodea de músicos como Tony Garnier, habitual de la banda de Bob Dylan, y el productor James Elkington para dar forma a su álbum más inspirado hasta la fecha. Un artista pegado a una guitarra, como muestra la acertada foto de portada, y un sonido lleno de claroscuros, como apreciamos también en ese marcado blanco y negro.

Gunn nos introduce en el disco con ‘New Moon’, canción a la que se van añadiendo capas de sonido y que no deja de sorprendernos con su arrítmico e inesperado estribillo. Tras ella llega ‘Vagabond’, un single perfecto que no sería radiado en los 80 por sus cinco minutos de duración pero que contiene un ritmo trepidante, unas guitarras que abrazan la psicodelia más sesentera y un respaldo vocal femenino que lo convierten ya en uno de los temas del año.

Para ‘Chance’, en cambio, se basa en las guitarras acústicas y aquí la distorsión llega en forma de arreglos en un tema que bien podría firmar el Kurt Vile más jovial o los ya añorados Ultimate Painting. Pero es en ‘Stonehurst Cowboy’ donde abraza definitivamente el formato acústico para dar sentido al folk más personal. Crudeza vocal y también en las guitarras que tiene su continuación en ‘Luciano’, tema en la línea del anterior pero que incluye una expansiva y psicodélica parte final que desemboca a la perfección en ‘New Familiar’. Un acorde de guitarra repitiéndose hasta la extenuación y la voz de Gunn entre la bruma sonora nos llevan hasta una delirante parte instrumental final en el que seguramente sea el tema más interesante de la colección. Seis minutos de puro delirio que nos hacen viajar a los mejores años sesenta.

Para ‘Lightning Field’, en cambio, se basa en melodías sencillas y nos muestra su particular visión del pop con otro tema que alcanza los cinco minutos pero que tiene alma de single inmediato. Y cierra el disco la pastoral ‘Morning is Mended’ y una ‘Paranoid’ también sobresaliente en la que nos presenta el piano y en la que entre numerosos vaivenes sonoros destaca ese fraseado que nos trae a la cabeza a un Kevin Morby que bebe actualmente de las mismas fuentes. Comedidamente épica, pone el cierre a un disco que abre el año de manera inmejorable.

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