[Actualidad] Nick Waterhouse – “Nick Waterhouse” (2019)

nick-waterhouse-resenas-discos-2019La estricta vara de medir de la música cultureta normalmente no ha tenido piedad alguna con aquellas bandas que han osado a inspirarse en los sonidos más clásicos. Si alguien decide imitar el sonido de una época no bendecida por el maná de estos gurús del modernismo musical, automáticamente deberá atenerse a sus feroces críticas por no ir más allá de géneros de sobra explotados. No parecen sin embargo señalar de la misma manera a las copias casi reprográficas de los grupos actuales que se suben al carro de la última tendencia. En esas lindes todo vale. Y no sólo eso, sino que aquellos que se plagian este sí dentro de estas modas, son aupados con frecuencia a la categoría de visionarios. Vaya por delante que en esto de la música, inventores hay muy pocos, y cualquiera que tenga el bagaje y la honestidad suficiente, sabe de sobra que la inmensa mayoría de las cosas que escuchamos hoy en día terminan sonando a un conjunto de influencias trilladas a lo largo de los siglos. Llegar en pleno 2019 a juzgar que un músico no revitaliza un sonido de hace 60 años, es lo más rancio que puede leerse. Como si el shoegaze, los ritmos latinos o el rap se hubiesen inventado antes de ayer. Sin duda no todo esta hecho, pero encontrar a un artista que supere los límites musicales de lo presente, se antoja más difícil que encontrar una aguja en un pajar, y si aplicasemos ese mismo criterio a todo, ya casi ni podríamos escuchar música nueva. Bajo el punto de vista de quien escribe estás líneas, al final solo hay una cosa importante que valorar: las canciones. ¿Son buenas o no?

Y aquí el único hecho irrefutable incluso por la subjetividad, es que las canciones de Nick Waterhouse son, al menos instrumentalmente hablando, una auténtica maravilla. Nadie que se acerque a este disco homónimo y cuarto en su discografía podrá esperar desde luego una propuesta extremadamente vanguardista. No obstante, Waterhouse sí consigue introducir su sello personal, rejuveneciendo el sonido de los clubs americanos de los años 50 con esas guitarras garajeras tan presentes en la identidad de Allah-Las, formación a la que el propio Waterhouse ha producido todos sus discos a excepción del último. Tampoco puede negarse que es en estos momentos en los que el disco gana enteros y se eleva con una voz propia. Son cortes como el seductor inicio de 'By Heart' o las desérticas cuerdas de 'Song for Winners', 'Man Leaves Town' y la versión de Jo Armstead, 'I Feel and Urge Coming On', los puntos más reseñables del álbum. Tampoco falta la experimentación en esa balada titulada 'Thougth & Act', en la que entran con brillantez unos vientos que alejan el tema del clasicismo más purista.

Por el contrario, en los sonidos más clásicos, no faltan los pasajes más bailables de puro rockabilly, el rythm and blues y el soul imperante en toda su trayectoria. Canciones para mover los pies como 'Black Glass', 'Wreck the Road' o 'El Viv', además de medios tiempos llenos de emoción como 'Undedicated'. Con todo, es posible que no sea esta la joya de la corona de Nick Waterhouse, y que lo mejor de él esté aún por llegar. Pero sí puedo asegurar que este disco resultará altamente disfrutable para todos los oídos sin prejuicios hacia el encanto de lo añejo.

Sobre el Autor

Luis Arteaga
Luis Arteaga

Todavía te debo una disculpa, no te devolví el cuchillo nunca.

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