[Actualidad] Kevin Morby - “Oh My God” (2019)

oh-my-god-resenas-discos-kevin-morby La liturgia musical de Kevin Morby continúa en este ambicioso pero natural doble LP en el que el trovador estadounidense da un paso adelante elaborando un imaginario personal sobre la fe, la espiritualidad y las múltiples formas de vivirla. En este “Oh My God”, se ilumina definitivamente como el heredero que mejor supo entender la esencia de Lou Reed. Trascendiendo su alargada sombra y elevándose a los cielos del jazz, coros, vientos y pianos colorean los difusos trazos de la canción homónima que abre el repertorio o la vanguardista ‘No Halo’ con palmas incluidas. Mientras, la sencilla levedad de ‘Nothing Sacred / All Things Wild’ vuelve a acercarle en espíritu al Reed más profético. Y a medio camino entre la primitiva forma de entender el rock and roll de la Velvet Undeground y la cadencia guitarrera de Marc Bolan y sus T. Rex, Morby lanza el zarpazo directo con la imparable ‘OMG Rock n Roll’, volviendo a las raíces más esenciales y ocupando, quiera o no, el altar celestial que dejaron vacante las grandes leyendas del rock.

En los medios tiempos que siempre brillaron dentro de su estilo, en este volumen Morby desnuda una vez más su alma a pecho descubierto. Prodigiosa y religiosa resulta ‘Seven Devils’, cantada a piano y con un exorcismo distorsionado final que cala hasta llegar al nervio. Brillante también ese ritmo de teclas cambiante que gobierna ‘Hail Mary’, navegando entre la balada nostálgica y el colorido de Primal Scream. Bendecido por las mejores influencias, en la música de Kevin Morby también ha existido siempre un marcado mestizaje de sonidos de la tradición musical norteamericana. Desde su vertiente más folk hasta el arrebatador magnetismo de Nueva York, coordenadas que siguen muy presentes en este trabajo, donde norte y sur hacen la mezcla perfecta de un músico tan arraigado como innovador. Y una vez más, radiografiando el corazón newyorkino que dejó huérfano Lou Reed, ‘Savannah’ insufla la esperanza de quienes aún seguimos creyendo.

El juego de espejos psicodélicos de ‘Piss River’ da paso a ese interludio ambiental, tormentoso y dramático que divide el disco en dos de manera perfecta. Siguiendo con la variedad sin perder por el camino la uniformidad distintiva de los grandes genios, en ‘Congratulations’ se viste de crooner americano para celebrar la supervivencia y buscar el perdón divino, mientras que con compases similares ‘I Want to Be Clean’ se disfraza de suavidad para hablar de la redención justo antes del alegato vitalista de ‘Sing a Glad Song’. El saxo, protagonista en todo el álbum junto a los pianos, acapara ahora el primer plano en la jazzística ‘Ballad of Faye’. Y como ya viene siendo costumbre en sus colecciones, deja de nuevo para el cierre un medio tiempo tan suave como profundo. Con el aroma góspel detrás de ‘O Behold’, el maestro Kevin Morby termina por poner el detalle final a su última catedral, patrimonio ya de toda la humanidad capaz de emocionarse al contemplar tan enorme obra.

Sobre el Autor

Luis Arteaga
Luis Arteaga

Todavía te debo una disculpa, no te devolví el cuchillo nunca.

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