[Actualidad] It It Anita - "Laurent" (2018)

it it anita reseña disco laurent hardcorePocas son las bandas belgas que llegan a trascender en nuestro país. Por ahí están dEUS, quienes próximamente celebrarán el veinte aniversario de su disco “The Ideal Crash” con una gira que hará parada en Madrid. También habría que tener en cuenta a los desaparecidos Creature With the Atom Brain, al menos como banda acompañante de Mark Lanegan, ya que nunca llegaron a girar como grupo propio. Y tal vez deberíais empezar a creer en It It Anita. A base de picar piedra, los de Lieja han comenzado ahora a hacerse un nombre y, al menos, aparecer en alguno de los medios musicales relevantes del país, aunque haya otros despistados que todavía les ignoren. Tras ellos, el trabajo del sello Miel de Moscas, en constante apuesta por el underground más interesante y de cuya mano nos llegan sus discos y giras. Tras algunos epés y un abrasador debut en largo llamado “AGAIIN”, It It Anita publicaban hace unos meses su segundo disco, un “Laurent” con el que abren un tanto sus miras y abandonan los extremos pero no la pegada.

Post punk, post hardcore o post lo que queráis, It It Anita hacen del ruidismo elegancia con una apisonadora rítmica, la distorsión por bandera y la combinación de voces gritadas como ariete. A través de constantes cambios de ritmo te mantienen alerta durante los poco más de cuarenta minutos que dura un “Laurent” que debería hacer las delicias tanto de seguidores de bandas como Hot Snake o Drive Like Jehu hasta los nostálgicos de aquel sonido procedente de Washington D.C. que puso patas arriba los primeros noventa. ‘11’ desborda groove y pegada, ‘Another Canceled Mission’ es un disparo certero que te deja temblando y en la primera parte de ‘Tanker’ nos pasan por encima por la vía instrumental para después acunarnos en su segunda entrega, con una voz femenina recitando en francés sobre acústicas y acercándoles a la potentísima escena screamo francesa en su explosión final. Un pico de intensidad al que saben dar continuidad en la última parte del disco gracias a ‘Bored’, su particular acercamiento a la melodía sobre tambores de guerra y mares de distorsión, o la final ‘We Are Nothing’, donde nos derrotan definitivamente con sus ocho minutos de densidad sonora, sin necesidad de recurrir a la velocidad y terminando de dejar claro lo indomable que es su propuesta.

Sobre el Autor

Artículos relacionados

Deja tu comentario

Su dirección de email no será publicada. Campos obligatorios *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.